Soy una extraña cucaracha que escribe desde su guarida. Escribe esas historias que se le ocurren mientras sueña despierta, las que le gustaría que ocurrieran y las que jamás querría que se cumpliesen. Y, en este puerto de ese enorme océano que es Internet, escribe esas cosas que le pasan por la cabeza.
¿Qué? A ver si la prensa va a ser la única que puede jugar con los titulares alarmistas. Jum.
Seguramente habréis oído por ahí en los medios de comunicación, independientemente de si estáis metidos en el mundillo del manga o no, todo el lío que se montó en el Mangafest que tuvo lugar el fin de semana pasado en Sevilla. Que si policía, que si desalojo de gente en masa, que si se sobrepasó el aforo, que si podría haberse producido otro Madrid Arena... La gente está indignada con lo sucedido y las críticas a la organización del evento siguen extendiéndose por las redes sociales. Y es que el asunto tiene manga mandanga (chiste malo, soy consciente).
Yo estuve allí el sábado y me encontré en medio de todo el asunto durante varias horas. Y, la verdad, aunque al final pude acceder al interior, tengo que decir que encuentro muy razonable que la gente esté indignada. Yo también lo estoy.
Os cuento mi versión de los hechos.
Mis amigos y yo habíamos quedado por la mañana para preparar nuestros cosplays. Tres de nosotros íbamos de enfermeras de Silent Hill; por tanto, venda-p'arriba-venda-p'abajo, que si échame más tinte rojo por el mono que está demasiado limpio, que si salimos o no salimos, llegamos al FIBES sobre la 1 de la tarde. A esa hora ya había una concentración inmensa de personas en la plaza del exterior, pero dimos por sentado que era gente fluyendo dentro y fuera del recinto para tomar un poco el aire o salir a comer algo. Así que nos dirigimos directamente hacia las colas para entrar.
Tengo que aclarar que todos nosotros teníamos la entrada previamente comprada por internet desde hacía más de una semana. Cuando las compramos, especificamos en la web que las queríamos para el sábado. Sin embargo, al imprimirlas en el papel sólamente ponía, aparte del código de barras y demás, "Entrada de 1 día". Nada de sábado, solamente "1 día". Doy por sentado que las entradas del viernes y el domingo eran iguales también.
Total, como decía, nos dirigimos a las puertas de entrada. Como había varias puertas, preguntamos cuál correspondía a la gente con entrada anticipada y nos indicaron una de ellas (no recuerdo cuál exactamente). Allí, durante una espera que se nos hizo eterna, empezamos a darnos cuenta de que ninguna de las colas se movía. Además, encima, allí no sólo había gente con entrada anticipada, sino también personas con entrada comprada en las taquillas y otras con el sello ya puesto en la mano, intentando volver a entrar.
Cuando la espera empezaba a ser ya demasiado larga, comenzaron a extenderse los rumores: que si el aforo estaba completo y no dejaban entrar a nadie más, que si seguían vendiendo entradas en las taquillas... Obviamente empezamos a mosquearnos por el hecho de que no nos dejaran entrar a pesar de tener las entradas compradas por internet, después de habernos currado el Cosplay y haber planeado el día con toda nuestra ilusión. Una de mis enfermeras siniestras fue a investigar la manera de poner una hoja de reclamaciones y, después de que la marearan durante un buen rato enviándola de un sitio a otro, acabó descubriendo que se estaban negando a dar más hojas de reclamaciones. ENCIMA. La recomendación que nos hicieron (desconozco si fue de parte del staff o de otro tipo de personal implicado, la verdad) era que llamásemos en masa a la policía para quejarnos de la situación, teniendo en cuenta la inmensa cantidad de gente con entrada que se estaba quedado fuera. Así lo hicimos.
Al cabo del rato, llegaron algunos policías; nosotros, desde nuestro sitio en la cola (donde ya habíamos empezado a hacer colegas, pues el aburrimiento y la exasperación de una cola inmóvil une a la gente hasta límites insospechados) sólo los vimos pasar al interior y nada más. La gente empezaba a agitarse y a gritar pidiendo que se les devolviera el dinero, aunque en ningún momento se formaron avalanchas ni se dieron altercados de enfrentamientos físicos ni grandes disputas. Vamos, que todos cabreados pero nada de peleas.
Sólo sé que poco después de llegar aquellos policías, las colas empezaron a moverse muy poco a poco. Los voluntarios que estaban en las puertas recibían órdenes de cuándo abrir y cerrar las puertas y comenzaron a dejar entrar a gente con cuentagotas. La verdad, es de admirar la paciencia y el talante que mostraron todos esos voluntarios con la gente, que se mostraba cada vez más impaciente y desesperada por entrar (y no es de extrañar: yo estuve a punto de marearme de tanto esperar de pie apretujada entre el gentío y sin probar bocado desde hacía demasiadas horas). Ellos supieron mantener una situación insostenible y es de agradecer su deseo por ayudar a la gente que esperaba para entrar.
Y por fin, por fin, POR FIN, nos tocó el turno de entrar. Creo que fue sobre las 4 de la tarde, 3 horas después de empezar a hacer cola (con el consiguiente hambre voraz que veníamos arrastrando). Cuando pasamos por la portezuela de entrada, la encargada de vigilar nuestra puerta ni siquiera nos pidió la entrada. Ni siquiera comprobaron si teníamos algún trozo de papel en la mano. Nada. Supongo que esto se debió a la situación límite que estaba teniendo lugar, y supongo también que antes de que empezara el alboroto sí comprobaban las entradas, pero me gustaría señalarlo igualmente.
Cuando accedimos al interior con la decisión de no volver a poner un pie fuera hasta que nos echasen, aún dejamos a nuestras espaldas a muchísimas personas con entrada o sello intentando entrar. Y el asunto es que el interior del pabellón estaba igual de abarrotado. He estado antes en otros eventos similares y siempre suelen estar repletos, así que no me aventuraré a asegurar que se había sobrepasado el aforo de personas que cabían en el interior. Pero, desde luego, allí no cabía un alfiler.
Fue luego, desde dentro, cuando nos enteramos de los rumores. Al parecer había llegado la policía, pero esta vez a lo grande, y habían desalojado el exterior y cerrado definitivamente las puertas, echando a muchísimas personas con la entrada comprada y con el sello en la mano.
Esta fue, en resumen, nuestra odisea hasta que logramos entrar al Mangafest. Una experiencia desagradable que espero que no se repita en otras ediciones (si las hay). La organización del evento ha emitido un comunicado oficialen el que intentan aclarar lo sucedido. Alegan que en ningún momento se vendieron más entradas de las que permitía el aforo y que todo el embrollo se originó porque, al acabarse las entradas disponibles y cerrar las taquillas, la gente sin entrada acudió en masa a las puertas y se produjo un bloqueo que impidió que los que sí teníamos entrada pudiéramos acceder.
Pues bien, incluso si doy un voto de confianza a este comunicado y me creo que no se vendieron más entradas de la cuenta, a mí sigue sin convencerme esta justificación. Sigo pensando que la organización fue pésima y que sus errores fueron los que ocasionaron el desastroso desenlace del sábado. Cuando llegamos a las puertas, la cola era aún breve y nos quedamos muy cerca de la barrera de entrada, y allí no había ningún pelotón de gente sin entrada buscando información. Allí solo había gente con entrada con las puertas cerradas en sus narices. Además, incluso si este caso se hubiera producido en el resto de entradas excepto en la que yo estaba, ¿no pudieron colocar a alguien poniendo orden en las colas, como es lo normal, previendo la cantidad de personas que acuden en masa a estos eventos los sábados? También he llegado a escuchar casos en los que se le echa la culpa a la gente que se colaba en el recinto por puertas no-oficiales, llenando el aforo y dejando fuera a gente sin entrada. Señores, esto también es un error de la organización. Siempre que hay un evento social, la gente va a intentar colarse. Siempre. Hay que tomar medidas contra eso.
Como he comentado, el interior estaba llenísimo y fuera había demasiada gente con entrada. Huele un poco a chamusquina, la verdad. Voy a ser buena y a echarle la culpa de esta superpoblación al hecho de que en las entradas anticipadas no constase especificado el día para el que se habían comprado. Otro fallo de la organización.
En resumen, que fue un fiasco enorme. Nosotros todavía tuvimos la suerte de poder entrar y disfrutar del Mangafest por la tarde, pero muchos otros no pudieron. Como persona apasionada de los salones que soy entiendo la enorme decepción que esto supone, y sé perfectamente los muchísimos seguidores que va a perder este festival en futuras ocasiones (repito: si las hay). Una lástima, teniendo en cuenta que éste en concreto estaba en auge. Pero, sinceramente, ellos se lo han buscado.
Agradezco una vez más desde aquí a todos los voluntarios que se toparon de bruces con una situación tan difícil y supieron lidiar con ella. Gracias por poner todo vuestro esfuerzo en que las cosas saliesen bien. También agradezco que los organizadores del Mangafest hayan puesto a disposición un servicio de devolución del importe de la entrada para los que no pudieron entrar el sábado.
...
Pero bueno, terminando con la extensa crítica (¿Tocho? ¿Quién ha dicho tocho?), doy paso al momento "wiiiii". La verdad es que, una vez dentro, pasamos una tarde muy divertida en el Mangafest. Wiiiiii.
¿Cuál soy?
Lo que empezó a levantarme el ánimo en seguida, después de todo el suplicio del exterior, fue el hecho de que la gente nos empezara a parar a saco para sacarse fotos con nosotras. Hacía años que no me cosplayaba y me hizo muchísima ilusión. Creo que no me habían pedido fotos desde que me disfracé del sombrerero loco en unos carnavales (una amiga me maquilló de tal forma que de verdad parecía Johnny Depp). Yo también me puse en seguida a pedir fotos a los cosplayers que me iban gustando. Recuerdo especialmente a un Big Daddy MUY currado, a algunos miembros de Akatsuki, a un Joker (de los de Jack Nicholson), a un Sora... La lástima es que, mientras esperaba en la cola, había visto a un Edward Elric y a un Rey Hielo que me encantaron, a los que no pude localizar dentro T_T Tengo una maldición con los Edward Elrics de los salones, nunca consigo foto con ninguno.
Aparte de nuestra repentina fama, el hecho de llevar toda la cabeza vendada me dio una curiosa sensación de libertad (vamos, el poder hacer el ganso sin riesgo de que me identificase algún conocido), por lo que fue muy divertido "cafrear" por allí. Aunque no todo se redujo a las fotos y a hacer el payaso; también estuvimos probando algunas de las actividades, las que la muchedumbre nos permitió: le sacamos algo de provecho a la ludoteca y también probamos una partida del Final Fantasy de mesa que habían montado.
Y, como no podía faltar, compramos cosas.
No sé si he comentado alguna vez por aquí mi gran amor por el merchandising. Me chifla. Estar rodeada de pequeños objetos sacados del universo de las series/libros/videojuegos/loquesea que me apasionan es una sensación maravillosa. Así que no podía faltar llevarse algún recuerdo, aunque fuese pequeñito. En mi caso cayeron unos pendientes de Creepers hechos con hama beads, una chapita que me tocó en una tómbola y un giratiempo. ¡Tengo un giratiempo! ¡Por fin!
Temblad, diferentes líneas temporales englobadas en una sola trama. Temblad.
En fin, que acabamos con los pies hechos trizas y la cabeza al rojo vivo de llevar todo el día las vendas puestas, pero fue un puro cachondeo hasta que nos fuimos casi a la hora de cerrar. Eso sí, me dio rabia no poder encontrarme con Silbilia por culpa del cachondeíto del no dejar entrar a la gente que había salido a comer. Y al final no pudimos apuntarnos a la mitad de las cosas que teníamos pensadas. Pero bueno, el recuerdo general es estupendo. Y no veas cómo perfeccioné el caminar raro de las enfermeritas de Silent Hill.
¡Qué bueno es frikear de vez en cuando con los amigos!
Esto es todo por el momento. Espero que hayáis encontrado interesante mi testimonio de lo sucedido el sábado y os haya gustado la parte feliz de esta "pequeña" entrada. No perdáis la esperanza, Mangafesteros.
Hace mucho tiempo, en un país muy lejano, vivía un monstruo sin nombre. El monstruo deseaba un nombre, y lo deseaba tanto que apenas podía pensar en otra cosa.
Un buen día, el monstruo emprendió un viaje para buscar el nombre que tanto anhelaba. Pero el mundo es demasiado grande y, por ello, el monstruo decidió dividirse en dos mitades; una mitad se fue al este y la otra hacia el oeste.
La mitad del monstruo que había ido hacia el este encontró pronto una aldea. Y en esa aldea, a un herrero que trabajaba le dijo:
“Oye, herrero, quiero que me des tu nombre.”
“¿Pero qué tonterías dices? ¡Eso nunca!”, replicó el herrero.
“Si me das tu nombre, me introduciré en tu cuerpo y te transmitiré toda la fuerza que te falta”, prometió el monstruo.
“¿En serio? Bueno, si de veras vas a hacerme más fuerte, te lo doy”, respondió el herrero.
Entonces el monstruo se introdujo en el cuerpo del hombre. A partir de ese momento, el monstruo se convirtió en Otto el Herrero. Otto era el más fuerte de la aldea. Sin embargo, un día…
“¡Mírame! ¡Mírame! ¡Mira que grande se ha hecho el monstruo que hay en mí!”
Grush grush, ñam ñam, grump grump, ¡glocs!
El monstruo, que tenía mucha hambre, se había ido comiendo al herrero por dentro. Y así fue como el monstruo se quedó otra vez sin nombre.
Al poco tiempo, lo intentó de nuevo con un zapatero llamado Hans.
Grush grush, ñam ñam, grump grump, ¡glocs!
Al comérselo, volvió a quedarse sin nombre. Lo intentó también con un cazador llamado Thomas.
Grush grush, ñam ñam, grump grump, ¡glocs!
Pero se lo comió también y volvió a quedarse sin nombre.
Al final, el monstruo decidió buscar un nombre en el interior del castillo. Al entrar, encontró a un niño enfermo.
“Si me das tu nombre, yo te haré fuerte como un roble”, le dijo el monstruo.
“Si logras que me recupere y me ponga sano y fuerte, mi nombre es tuyo”, replicó el niño.
Y así fue cómo el monstruo se introdujo en el interior del pequeño.
El niño se curó milagrosamente. El rey estaba de lo más contento. “¡El príncipe se ha curado! ¡El príncipe se ha curado!”. Al monstruo le gustó el nombre del príncipe, y la vida en el castillo le gustó también. Por eso, y aunque se moría de hambre, hizo esfuerzos por contenerse; un día tras otro, cuando el hambre le acechaba, el monstruo esperaba paciente a que pasara.
Pero llegó el día en que el hambre fue tan acuciante que…
“¡Mírame! ¡Mírame! ¡Mira qué grande se ha hecho el monstruo que hay en mí!”
Y entonces se comió al rey y a toda la corte de una sentada.
Grush grush, ñam ñam, grump grump, ¡glocs!
Como se encontraba muy solo, decidió emprender de nuevo otro viaje. Y anduvo y anduvo...
Un día, el principito huérfano se encontró a la otra mitad del monstruo que había ido hacia el oeste.
“Ya tengo nombre, ¿sabes? Un nombre muy bonito”.
Le dijo el monstruo del oeste al príncipe: “¿Para qué sirve un nombre? Sin nombre también se puede ser feliz. Míranos a nosotros: somos monstruos sin nombre”.
Y con estas palabras, el monstruo del este se comió al del oeste.
“Ahora que por fin había conseguido un nombre, no tengo a nadie que me llame para recordarlo. Con lo bonito que es mi nombre… Johan”.
¡Buenas! Lo primero de todo, perdonad que la entrada del martes fuese tan brusca y tan corta (la emoción del momento :P). Cuando tenga más noticias, vendré a publicarlas aquí como siempre y habrá texto para aburrirse largo rato XD
Y bueno, ¿qué tal esa Semana Santa? Espero que bastante bien. Yo, aparte de intentar bajar de mi nube (que ya es bastante difícil) y ponerme a trabajar, he sacado algo de tiempo para relajarme. Y en ese tiempo de relax he visto el primer capítulo de una serie que acaba de salir y, en fin, sería delito no verlo después de la de veces que la he mencionado en este blog.
Juego de tronos, la serie.
Se nota el esfuerzo empleado en hacer una adaptación fiel y buena. El reparto es milagrosamente parecido a como yo imaginaba a los personajes (excepto quizás Khal Drogo y Joffrey Baratheon, que no iban por ahí los tiros en mi imaginación), aunque en algunos casos, al parecer, se ha variado unos años la edad de los personajes. Me ha encantado este primer vistazo y me muero por que continúe. Os dejo la intro de la serie que, al parecer, irá cambiando en cada capítulo según los escenarios en los que se desarrolle. Gran idea.
Y bueno, aparte de la tan esperada (al menos por estos lares) adaptación, hay otra gran novedad literaria que se me había pasado por alto.
Resulta que hace poco, buscando desesperadamente un regalo de cumpleaños, me topé de pronto con esta portada en un estante de La casa del libro, con su consiguiente grito en medio de la tienda:
¡La segunda parte de El nombre del viento ya ha salido en inglés, y yo sin saberlo! No hace falta decir qué regalo escogí (y qué regalo pienso pedir prestado dentro de poco, juas juas). Si la memoria no me falla, no llegué a reseñar este libro, pero eso no quita que haya pasado a ser uno de mis favoritos del género fantástico. Ya no lo tengo lo suficientemente fresco como para reseñarlo, pero sin duda lo recomiendo a quienes no lo hayan leido, y ya contaré qué me ha parecido el segundo cuando pueda leerlo (que no será dentro de poco, entre la falta de tiempo y que lo voy a leer en inglés...)
Bueno, creo que esto es todo. Espero que paséis un feliz resto-de-semana-santa pasada por agua. ¡Nos vemos!
PD: Aunque no sea una novedad, tengo que ponerlo... Me he enganchado completamente a Evangelion U.U
Actualizo en mitad de mi fin de semana infernal (justo en medio de los "exámenes de febrero" que han pasado a ser los "exámenes de mediados de enero", fíjate qué gracioso... Me hace tanta gracia que no me rio), porque no me quedaba otra. Lo he visto, me ha entrado la adrenalina, y necesito difundirlo por todas las vías posibles.
Nuevo trailer de la esperada serie del primer volumen de la saga Canción de Hielo y Fuego, de George R. R. Martin: Juego de Tronos. Éste es mejor que el del cuervo. Es prometedor, es impactante, es... es... bueno, vedlo por vosotros mismos:
¿Cada vez que salga un trailer nuevo de la serie lo voy a poner aquí? Puede... Porque no puedo con la emoción. Me muero de ganas de que llegue abril y ver qué tal ha ido la adaptación, si ha merecido la pena la espera o no. Algo me dice que sí la habrá valido... ¡Me encanta el reparto! ¡Me encanta todo!
(¿Se nota que últimamente también ando enganchada a Como conocí a vuestra madre? XD) Bueno, ya que estoy, aprovecho para recomendar también esta serie a las buenas almas que no la conozcan, o que la conocían y no se han animado aún a verla porque no saben qué esperar. Para mí es como la nueva Friends... No, en realidad me gusta más que Friends, pero eso es subjetivo.
Y ya que estamos hablando de series en general, también informo sobre un anime que está a punto de salir. Se trata de la adaptación animada de una serie bastante conocida desde hace un tiempo...
Y dicha serie es Sobrenatural, la historia de los dos hermanos que se dedican a ir por ahí a cortarles la juerga a demonios, espíritus y demás criaturas extrañas amigas del sufrimiento ajeno. Es curioso ver el parecido entre los personajes reales y en 2D, y más aún escucharlos hablando en japonés. La serie me gusta, así que a lo mejor le echo un vistazo a Supernatural: the animation cuando salga, para ver qué tal se desenvuelven los hermanos Winchester en un anime. Dejo el trailer debajo.
Y bueno, esto es todo por ahora. Volveré dentro de una semana o dos con novedades, y con la doblemente mencionada y misteriosa sorpresa (Sólo dos letras: C T).
¡Nos vemos!
"Cuando se juega al juego de tronos sólo se puede ganar o morir. No hay puntos intermedios."
Después de tanto tiempo, ha llegado el día que tan lejano parecía hace unos meses. Ahora que está aquí, como ocurre con todos los finales esperados con ansia durante mucho tiempo, me encuentro con unas ganas terribles de reír de alegría como una loca, y también de llorar al pensar que ha terminado. Estoy hablando, señoras y señores, del final de El Internado.
…
Sí, obviamente es broma (no he podido resistirme XD).
En realidad hablo de Full metal alchemist, versión original del manga, o de la misma historia en versión animada, Full metal alchemist: brotherhood. No voy a entrar en diferencias con el primer anime de full metal (llamado Full metal alchemist, a secas), aquél que salió en 2003; tan sólo me centraré en la historia original, porque es a la que he estado enganchada durante todo este año, en pantalla y papel, la que me ha hecho sufrir hasta el final, y la cual volveré a leer / ver tarde o temprano para volver a disfrutarla.
Para aquellos que no conozcan la trama de esta serie, permitid que os la presente. Full metal alchemist se desarrolla en un mundo en el que la alquimia (ciencia que permite transmutar elementos, pudiendo transformar objetos según su composición) es tan o más importante que el avance tecnológico, especialmente en el país de Amestris (en el que se desarrolla la historia), llegando a ser usados los alquimistas del ejército como armas humanas en las numerosas guerras con los países vecinos. La historia comienza con la infancia de los hermanos Edward y Alphonse Elric, en un pueblecito campestre y pacífico. Su padre, Van Hohenheim, poderoso alquimista, abandona su hogar y su familia siendo ellos todavía pequeños, sin ofrecerles una explicación. Por desgracia, su madre no tardó en morir poco después, consumida por una enfermedad. Después de la desgracia acontecida, Edward y Alphonse (quienes habían comenzado a estudiar los principios alquímicos por su cuenta), decidieron avanzar en sus estudios para lograr lo que ningún alquimista había logrado: una transmutación humana, para traer a su madre de vuelta. De esta forma, cuando se sintieron preparados, realizaron el peligroso experimento en un exceso de confianza. Como consecuencia, Edward perdió la pierna izquierda y Alphonse desapareció por completo, dando lugar a un ser vivo amorfo y sufriente que poco tenía que ver con su madre. Arrepentido, Edward realizó una nueva transmutación, atando el alma de su hermano a una armadura y pagando su brazo derecho como precio. A partir de ese momento, los dos hermanos emprenden un viaje en busca de alguna forma de recuperar sus cuerpos y enmendar su error, siendo su principal objetivo la poderosa piedra filosofal. Sin embargo, la búsqueda los lleva irremediablemente a toparse con unos seres al parecer inmortales, denominados homúnculos, que parecen estar implicados en un plan de grandes dimensiones, controlado por un ser que se oculta en el interior de la tierra… Y hasta aquí puedo leer ;)
En fin, ¿por qué me gusta tanto esta serie? Hay muchas razones, y tampoco quisiera extenderme demasiado. Está la coherencia de la historia, esa habilidad de la autora, Hiromu Arakawa, para hilar todas las tramas y subtramas de modo que la historia evolucione casi de forma natural, pero dando giros y sorpresas inesperadas que consiguen sorprender sin parecer estar fuera de lugar. También cabe hablar de la maestría con la que consigue que todos los personajes tengan sus quince minutos de gloria, apareciendo siempre en el momento oportuno, cuando ya casi nos habíamos olvidado de ellos. Éste es otro punto fuerte de full metal a mi forma de verlo, los personajes. Me gusta su personalidad definida, las relaciones que se dan entre ellos, las diferentes posturas e ideales que adoptan ante los hechos y el desarrollo que éstos sufren a medida que avanza la trama.
Está, además, la variedad de temas que se tocan (algunos más directamente que otros) en esta historia. Me refiero, por ejemplo, a la guerra contra países contra países con menos armamento en posesión, la religión, la filosofía, la bioética o incluso la inteligencia artificial. También se dan múltiples referencias históricas y religiosas (poniendo como ejemplo la conocida puerta de la verdad, en la que aparece un grabado del famoso árbol de la vida).
Y sobre todo, me gusta Full metal alchemist por su principal mensaje, seguramente el más importante de todos los que pretende expresar. Con una trama tan trágica, tan tensa y llena de peligros, con momentos tan dramáticos y angustiosos, nos encontramos cada dos por tres con situaciones y diálogos cómicos, con los que no tienes más remedio que echarte unas risas. Los protagonistas no se permiten el estado de debilidad que supone la rendición, el dejarse llevar por la derrota, sino que persisten y siguen levantándose y caminando hacia delante hasta el mismo final, con determinación, aunque nada les asegure un bien mayor al final de ese camino (Como curiosidad, hago notar que la imagen de los hermanos Elric caminando de espaldas a nosotros a lo largo de una vía de tren que se extiende hasta el infinito se repite bastante en openings y endings de los dos animes, imagen simbólica de lo que pretendo transmitir). Es una idea limpia, pura, simple en realidad, es el espíritu fresco de full metal que ha cautivado a tantos fans. Qué se le va a hacer, esa actitud es algo que me motiva; los considero unos valores muy humanos que me impulsan en mi propia trayectoria cuando los siento en las personas a mi alrededor, que luchan por seguir caminando por sus propias vías de tren.
Por todo esto… [SPOILER DEL FINAL, NO LEER EL SIGUIENTE PÁRRAFO SI NO QUIERES QUE TE DESTRIPE ALGO] Me alegro muchísimo del final feliz. Ha muerto gente en el camino (por ejemplo Hohenheim, mi personaje favorito), se ha sufrido mucho y ha habido múltiples pérdidas, pero al final todos consiguen la vida que ansiaban, fortalecidos por la experiencia. En cualquier otra historia, este final me hubiera sabido a algo decepcionante, trillado… pero en esta ocasión lo prefiero así, me encanta ver cómo todos acaban felices y siguiendo su camino. Y encima, sonando Hologram de fondo, con esas fotos del final. ¡Esa canción me pone de un buen humor…!
Bueno, pues… sólo me queda añadir la conclusión final, la más importante…
…
Las pilas no recargables no deben ser recargadas.
Recordadlo. Y recordadme a mí cuando lo recordéis.
¡Nos vemos!
PD: ¡He pasado el curso limpio! Ha costado, pero mereció la pena el esfuerzo.
PD2: Este blog está a punto de cumplir un añito. Fíjate tú, ¡cuánto he durado!
PD3: Me encanta escribir post-datas.
PD4: Como estoy de buen humor y ya que la he mencionado, pongo la canción Hologram, de Nico touches the walls:
Me gusta dejar, de vez en cuando, una huella de mi presente en algunos sitios. Con "mi presente" me refiero a mi forma de pensar, mis preferencias... y, sobre todo, mis gustos. Antes, de pequeña, solía hacer inventarios de las cosas que me gustaban más. (tipo "me encanta tal serie", "estoy deseando que salga el cuarto libro de Harry Potter" etc etc... qué tiempo aquéllos en los que estaba deseando que saliese el cuarto. Y pensar que ya se ha terminado XP). Y, bueno, lo del inventario sigue siendo buena idea. Sin embargo, para poner videos de youtube, es mucho más práctico un blog ;)
Así que estos son mis openings preferidos. Los hay de animes que me encantan, los hay de algunos que ni siquiera he visto enteros (o, simplemente, no los he visto), pero todos ellos me gustan mucho, ya sea por la música, las imágenes o lo que todo en conjunto transmite. Si se me olvida alguno, actualizaré XD.
En fin, el primero:
Recomiendo verlo en HD.
Bueno, me encanta el dibujo y adoro la canción (la tengo incluída en la lista de reproducción que hay abajo del todo). Por cierto, escuchar el estribillo ralentizado es una experiencia extraña y surrealista xDD
Siguiente:
En HD y sin créditos, toma ya.
En fin, que también me encanta el dibujo. A lo largo de toda la serie, de hecho; me parece muy elegante y demás. Y la canción también me gusta. Ni que hablar de la serie en sí ;)
Continúo:
Y con éste cierro los opening de mis tres animes preferidos.Que no es que los demás no me gusten, claro.
Me encanta la inquietud que transmite este. No lo he encontrado en HD, pero se disfruta igualmente.
Y seguimos con...:
La canción es realmente preciosa...
Aún no he visto Hellsing, pero vi el opening por casualidad y me encantó.
Y, bueno, a menos que se me ocurra alguno más voy cerrando el post...
Sé que no es un opening de anime, pero tenía que ponerlo porque lo adoro. La canción también está en la lista de reproducción.
En fin, lo dejo por hoy. No tenía ganas de escribir, y un "post youtubero" no viene mal de vez en cuando ;)
¡Nos vemos!
EDITADO: Bueno, el comentario de Mentalista Furtivo me ha recordado algo. Hubo cierta serie que marcó mi infancia...
Cuántos recuerdos... cuantas tardes después de comer todos sentados viendo la tele...