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Guerra, sangre y muerte en el Mangafest

Escrito por las patitas de Cucaracha en su guarida jueves, noviembre 27, 2014

¿Qué? A ver si la prensa va a ser la única que puede jugar con los titulares alarmistas. Jum.

Seguramente habréis oído por ahí en los medios de comunicación, independientemente de si estáis metidos en el mundillo del manga o no, todo el lío que se montó en el Mangafest que tuvo lugar el fin de semana pasado en Sevilla. Que si policía, que si desalojo de gente en masa, que si se sobrepasó el aforo, que si podría haberse producido otro Madrid Arena... La gente está indignada con lo sucedido y las críticas a la organización del evento siguen extendiéndose por las redes sociales. Y es que el asunto tiene manga mandanga (chiste malo, soy consciente).
Yo estuve allí el sábado y me encontré en medio de todo el asunto durante varias horas. Y, la verdad, aunque al final pude acceder al interior, tengo que decir que encuentro muy razonable que la gente esté indignada. Yo también lo estoy.

Os cuento mi versión de los hechos


Mis amigos y yo habíamos quedado por la mañana para preparar nuestros cosplays. Tres de nosotros íbamos de enfermeras de Silent Hill; por tanto, venda-p'arriba-venda-p'abajo, que si échame más tinte rojo por el mono que está demasiado limpio, que si salimos o no salimos, llegamos al FIBES sobre la 1 de la tarde. A esa hora ya había una concentración inmensa de personas en la plaza del exterior, pero dimos por sentado que era gente fluyendo dentro y fuera del recinto para tomar un poco el aire o salir a comer algo. Así que nos dirigimos directamente hacia las colas para entrar.

Tengo que aclarar que todos nosotros teníamos la entrada previamente comprada por internet desde hacía más de una semana. Cuando las compramos, especificamos en la web que las queríamos para el sábado. Sin embargo, al imprimirlas en el papel sólamente ponía, aparte del código de barras y demás, "Entrada de 1 día". Nada de sábado, solamente "1 día". Doy por sentado que las entradas del viernes y el domingo eran iguales también.

Total, como decía, nos dirigimos a las puertas de entrada. Como había varias puertas, preguntamos cuál correspondía a la gente con entrada anticipada y nos indicaron una de ellas (no recuerdo cuál exactamente). Allí, durante una espera que se nos hizo eterna, empezamos a darnos cuenta de que ninguna de las colas se movía. Además, encima, allí no sólo había gente con entrada anticipada, sino también personas con entrada comprada en las taquillas y otras con el sello ya puesto en la mano, intentando volver a entrar.

Cuando la espera empezaba a ser ya demasiado larga, comenzaron a extenderse los rumores: que si el aforo estaba completo y no dejaban entrar a nadie más, que si seguían vendiendo entradas en las taquillas... Obviamente empezamos a mosquearnos por el hecho de que no nos dejaran entrar a pesar de tener las entradas compradas por internet, después de habernos currado el Cosplay y haber planeado el día con toda nuestra ilusión. Una de mis enfermeras siniestras fue a investigar la manera de poner una hoja de reclamaciones y, después de que la marearan durante un buen rato enviándola de un sitio a otro, acabó descubriendo que se estaban negando a dar más hojas de reclamaciones. ENCIMA. La recomendación que nos hicieron (desconozco si fue de parte del staff o de otro tipo de personal implicado, la verdad) era que llamásemos en masa a la policía para quejarnos de la situación, teniendo en cuenta la inmensa cantidad de gente con entrada que se estaba quedado fuera. Así lo hicimos.

Al cabo del rato, llegaron algunos policías; nosotros, desde nuestro sitio en la cola (donde ya habíamos empezado a hacer colegas, pues el aburrimiento y la exasperación de una cola inmóvil une a la gente hasta límites insospechados) sólo los vimos pasar al interior y nada más. La gente empezaba a agitarse y a gritar pidiendo que se les devolviera el dinero, aunque en ningún momento se formaron avalanchas ni se dieron altercados de enfrentamientos físicos ni grandes disputas. Vamos, que todos cabreados pero nada de peleas.

Sólo sé que poco después de llegar aquellos policías, las colas empezaron a moverse muy poco a poco. Los voluntarios que estaban en las puertas recibían órdenes de cuándo abrir y cerrar las puertas y comenzaron a dejar entrar a gente con cuentagotas. La verdad, es de admirar la paciencia y el talante que mostraron todos esos voluntarios con la gente, que se mostraba cada vez más impaciente y desesperada por entrar (y no es de extrañar: yo estuve a punto de marearme de tanto esperar de pie apretujada entre el gentío y sin probar bocado desde hacía demasiadas horas). Ellos supieron mantener una situación insostenible y es de agradecer su deseo por ayudar a la gente que esperaba para entrar.
Y por fin, por fin, POR FIN, nos tocó el turno de entrar. Creo que fue sobre las 4 de la tarde, 3 horas después de empezar a hacer cola (con el consiguiente hambre voraz que veníamos arrastrando).  Cuando pasamos por la portezuela de entrada, la encargada de vigilar nuestra puerta ni siquiera nos pidió la entrada. Ni siquiera comprobaron si teníamos algún trozo de papel en la mano. Nada. Supongo que esto se debió a la situación límite que estaba teniendo lugar, y supongo también que antes de que empezara el alboroto sí comprobaban las entradas, pero me gustaría señalarlo igualmente.

Cuando accedimos al interior con la decisión de no volver a poner un pie fuera hasta que nos echasen, aún dejamos a nuestras espaldas a muchísimas personas con entrada o sello intentando entrar. Y el asunto es que el interior del pabellón estaba igual de abarrotado. He estado antes en otros eventos similares y siempre suelen estar repletos, así que no me aventuraré a asegurar que se había sobrepasado el aforo de personas que cabían en el interior. Pero, desde luego, allí no cabía un alfiler.

Fue luego, desde dentro, cuando nos enteramos de los rumores. Al parecer había llegado la policía, pero esta vez a lo grande, y habían desalojado el exterior y cerrado definitivamente las puertas, echando a muchísimas personas con la entrada comprada y con el sello en la mano.

Esta fue, en resumen, nuestra odisea hasta que logramos entrar al Mangafest. Una experiencia desagradable que espero que no se repita en otras ediciones (si las hay). La organización del evento ha emitido un comunicado oficial en el que intentan aclarar lo sucedido. Alegan que en ningún momento se vendieron más entradas de las que permitía el aforo y que todo el embrollo se originó porque, al acabarse las entradas disponibles y cerrar las taquillas, la gente sin entrada acudió en masa a las puertas y se produjo un bloqueo que impidió que los que sí teníamos entrada pudiéramos acceder.

Pues bien, incluso si doy un voto de confianza a este comunicado y me creo que no se vendieron más entradas de la cuenta, a mí sigue sin convencerme esta justificación. Sigo pensando que la organización fue pésima y que sus errores fueron los que ocasionaron el desastroso desenlace del sábado. Cuando llegamos a las puertas, la cola era aún breve y nos quedamos muy cerca de la barrera de entrada, y allí no había ningún pelotón de gente sin entrada buscando información. Allí solo había gente con entrada con las puertas cerradas en sus narices. Además, incluso si este caso se hubiera producido en el resto de entradas excepto en la que yo estaba, ¿no pudieron colocar a alguien poniendo orden en las colas, como es lo normal, previendo la cantidad de personas que acuden en masa a estos eventos los sábados? También he llegado a escuchar casos en los que se le echa la culpa a la gente que se colaba en el recinto por puertas no-oficiales, llenando el aforo y dejando fuera a gente sin entrada. Señores, esto también es un error de la organización. Siempre que hay un evento social, la gente va a intentar colarse. Siempre. Hay que tomar medidas contra eso.

Como he comentado, el interior estaba llenísimo y fuera había demasiada gente con entrada. Huele un poco a chamusquina, la verdad. Voy a ser buena y a echarle la culpa de esta superpoblación al hecho de que en las entradas anticipadas no constase especificado el día para el que se habían comprado. Otro fallo de la organización

En resumen, que fue un fiasco enorme. Nosotros todavía tuvimos la suerte de poder entrar y disfrutar del Mangafest por la tarde, pero muchos otros no pudieron. Como persona apasionada de los salones que soy entiendo la enorme decepción que esto supone, y sé perfectamente los muchísimos seguidores que va a perder este festival en futuras ocasiones (repito: si las hay). Una lástima, teniendo en cuenta que éste en concreto estaba en auge. Pero, sinceramente, ellos se lo han buscado.

Agradezco una vez más desde aquí a todos los voluntarios que se toparon de bruces con una situación tan difícil y supieron lidiar con ella. Gracias por poner todo vuestro esfuerzo en que las cosas saliesen bien. También agradezco que los organizadores del Mangafest hayan puesto a disposición un servicio de devolución del importe de la entrada para los que no pudieron entrar el sábado.

...

Pero bueno, terminando con la extensa crítica (¿Tocho? ¿Quién ha dicho tocho?), doy paso al momento "wiiiii". La verdad es que, una vez dentro, pasamos una tarde muy divertida en el Mangafest. Wiiiiii.
¿Cuál soy?
Lo que empezó a levantarme el ánimo en seguida, después de todo el suplicio del exterior, fue el hecho de que la gente nos empezara a parar a saco para sacarse fotos con nosotras. Hacía años que no me cosplayaba y me hizo muchísima ilusión. Creo que no me habían pedido fotos desde que me disfracé del sombrerero loco en unos carnavales (una amiga me maquilló de tal forma que de verdad parecía Johnny Depp). Yo también me puse en seguida a pedir fotos a los cosplayers que me iban gustando. Recuerdo especialmente a un Big Daddy MUY currado, a algunos miembros de Akatsuki, a un Joker (de los de Jack Nicholson), a un Sora... La lástima es que, mientras esperaba en la cola, había visto a un Edward Elric y a un Rey Hielo que me encantaron, a los que no pude localizar dentro T_T Tengo una maldición con los Edward Elrics de los salones, nunca consigo foto con ninguno.

Aparte de nuestra repentina fama, el hecho de llevar toda la cabeza vendada me dio una curiosa sensación de libertad (vamos, el poder hacer el ganso sin riesgo de que me identificase algún conocido), por lo que fue muy divertido "cafrear" por allí. Aunque no todo se redujo a las fotos y a hacer el payaso; también estuvimos probando algunas de las actividades, las que la muchedumbre nos permitió: le sacamos algo de provecho a la ludoteca y también probamos una partida del Final Fantasy de mesa que habían montado.

Y, como no podía faltar, compramos cosas.

No sé si he comentado alguna vez por aquí mi gran amor por el merchandising. Me chifla. Estar rodeada de pequeños objetos sacados del universo de las series/libros/videojuegos/loquesea que me apasionan es una sensación maravillosa. Así que no podía faltar llevarse algún recuerdo, aunque fuese pequeñito. En mi caso cayeron unos pendientes de Creepers hechos con hama beads, una chapita que me tocó en una tómbola y un giratiempo. ¡Tengo un giratiempo! ¡Por fin!
Temblad, diferentes líneas temporales englobadas en una sola trama. Temblad.
En fin, que acabamos con los pies hechos trizas y la cabeza al rojo vivo de llevar todo el día las vendas puestas, pero fue un puro cachondeo hasta que nos fuimos casi a la hora de cerrar. Eso sí, me dio rabia no poder encontrarme con Silbilia por culpa del cachondeíto del no dejar entrar a la gente que había salido a comer. Y al final no pudimos apuntarnos a la mitad de las cosas que teníamos pensadas. Pero bueno, el recuerdo general es estupendo. Y no veas cómo perfeccioné el caminar raro de las enfermeritas de Silent Hill.



¡Qué bueno es frikear de vez en cuando con los amigos!

Esto es todo por el momento. Espero que hayáis encontrado interesante mi testimonio de lo sucedido el sábado y os haya gustado la parte feliz de esta "pequeña" entrada. No perdáis la esperanza, Mangafesteros.

 ¡Nos vemos!


"Eso es para aborrescentes"

Escrito por las patitas de Cucaracha en su guarida jueves, julio 05, 2012

Hace poco, curioseando por los comentarios de un pequeño debate que se había formado espontáneamente en una web acerca de un libro juvenil, me encontré de pronto ante una idea que, yo creía, había quedado obsoleta. Lo creía hasta el punto de pensar que sólo los más tradicionalistas, los más prejuiciosos opinaban ya de esa manera. Pero entonces me di cuenta de que esa idea se repetía una y otra vez en boca de distintas personas, demasiadas veces como para ser una casualidad, obligándome a aceptar al final que se trata de algo más arraigado.

Los comentaristas a los que me refiero remarcaban lo mucho que les había gustado el libro y por ello negaban fervientemente que se tratara de literatura juvenil.

Es extraño cómo todavía se piensa en la literatura para jóvenes como un género de escasa calidad, un ejemplo a evitar para los escritores que pretenden crear novelas buenas. Al parecer éstas van a parar a manos de los lectores adultos, mientras que las obras con narrativa pobre, personajes de cartón piedra y argumentos de chiste acaban poblando las estanterías de los adolescentes. Lo mismo con las obras del género fantástico y una parte considerable del de ciencia ficción, aunque eso ya puede considerarse un tema aparte.

Lo triste del asunto es que esta visión no pertenece únicamente a lectores (los cuales, me atrevo a decir, seguramente no hayan ahondado demasiado en esta literatura para jóvenes), sino también a diversos escritores y editores. Cuando lo primero— dentro de lo que cabe— no es tan grave, dado que siempre existirá diversidad de opiniones y prejuicios entre los lectores (y para ello existen diferentes géneros), en los otros casos puede haber consecuencias remarcables. Prolongar esta clasificación de los libros para jóvenes como literatura "de menor rango" por parte de aquellos encargados de generar y moldear los títulos lanzados al mercado no hace más que provocar el surgimiento de obras que cumplen estas características de pobreza literaria. Por así decirlo, si un escritor escribe una novela malilla sin dar lo mejor de sí mismo porque tiene claro inconscientemente que “es para adolescentes”, y luego un editor considera que semejante cutrez es suficiente para contentar al lector joven, la dichosa novela mediocre acaba en manos de un adolescente desprevenido. Por desgracia, es algo que está sucediendo más de lo que me gustaría.

Ahora me veo en la necesidad de citar a la escritora Laura Gallego; hay a quien le encanta y también quien no soporta sus libros, pero lo que no se puede negar es que es una mujer consecuente con sus principios. Uno de ellos es defender a capa y espada la literatura juvenil. Así, cuando le preguntan que cuándo piensa escribir algo para adultos, ella embiste con una pregunta mejor: “¿Y para cuándo la valoración del lector joven como alguien que tiene el mismo derecho a leer, y es igual de crítico, igual de lector e igual de persona que el lector adulto?”

Esa es una buena manera de expresar lo que venía queriendo decir. Escribir literatura juvenil, le pese a quien le pese, no se trata de ofrecer historias facilonas. La adolescencia es una etapa complicada, inestable, un proceso de desarrollo y maduración en el que es importante expandir las fronteras mentales en una dirección adecuada; es por ello que los jóvenes que se inician —o prosiguen—en el recomendable ritual de la lectura necesitan obras de calidad, adecuadas para su edad y su visión del mundo y de la vida. Así pues, lo que determina que una novela sea juvenil no es el primer factor (calidad o falta de ella), sino el segundo; la manera de transmitir la historia, los valores encerrados en ella, el interés que es capaz de despertar en los jóvenes (y, en muchas ocasiones, en los no-tan-jóvenes).

Claro que habrá bazofias que arrasen en el mercado juvenil. Claro que puedes vender un romance pasteloso de pegatina y ganar una ristra kilométrica de fans histéricos exigiendo una segunda parte y la película. Pero lo mismo sucede en todos los mercados, no sólo en el juvenil y, por supuesto, no sólo en el ámbito literario. Cierto que hace relativamente poco tiempo que los libros para jóvenes empezaron a tenerse en mejor estima, pero a estas alturas no me parece una actitud adecuada. Un respeto a la literatura juvenil buena, indispensable en la formación de un joven lector. Y, por favor, no dejéis que las modas huecas empañen esta idea.

Malos argumentos

Escrito por las patitas de Cucaracha en su guarida miércoles, abril 25, 2012

A veces, mientras me encuentro leyendo opiniones sobre libros, películas o series (principalmente libros, para centrarnos) por internet, ya sea por la curiosidad de saber qué opinan otros sobre una lectura que no me ha dejado indiferente (para bien o para mal) o simplemente para hacer un sondeo a ver si podría merecer la pena lanzarse a por ella, me encuentro de bruces con una situación que se repite y que me saca de quicio.

Seguro que muchos de los que lean esto (si es que lo lee alguien, todavia tengo mis dudas) reconocen esta situación. Un foro abre un tema sobre un libro determinado pidiendo opiniones y, antes o después, aparece alguien a quien no le ha gustado y que lo expresa por escrito, exponiendo sus razones. Otros inicios similares de la misma escena pueden ser una detallada reseña  negativa sobre el libro en cuestión en algún blog o bien una mala opinión en una ficha de una base de datos literaria (tipo catálogo de La casa del libro, sección de Cyberdark, etc). Da igual el punto de partida; el caso es que a alguien no le ha gustado el libro y así lo dice, tal cual, haciendo uso de la libertad de expresión de la que se supone que gozamos.

Y el momento clave de estas situaciones tan chocantes llega cuando a alguien a quien sí le ha gustado el libro lee la crítica y, no conformándose con expresar las razones que le llevan a amar tan locamente dicha historia, decide escribir un comentario contraatacando.

No me malinterpretéis; estoy totalmente a favor de generar debates y de discutir las cosas. Las discusiones pacíficas y ordenadas pueden hacer aflorar cosas muy interesantes, sobre todo si hablamos de libros. Lo que me saca de mis casillas son esos argumentos que utilizan algunas personas para menospreciar una opinión negativa sobre un libro al que tienen en alta estima de forma pueril y a menudo sin sentido, reflejando más una rabieta que otra cosa. No estoy aquí, obviamente, para dar clases de debate o de lógica ni para imponer mi criterio. Pero, personalmente, no me parece serio refutar una opinión alegando cosas como éstas:

  •  "Antes de opinar sobre el libro, léetelo". Al parecer hay individuos que piensan que la gente se mete en foros literarios para despotricar sobre libros que no han leido. O, peor, he visto casos en los que alguien, habiendo escrito una reseña kilométrica en su blog personal resaltando con detalle los puntos negativos y positivos de un libro, aún ha tenido a algún melón invernizo diciéndole que, antes de criticar, se lea el libro. Ya hay que tener imaginación para reseñar un libro que no se ha leído con ese nivel de detalle. 
  •  "Si este libro es tan malo, ¿cómo es que ha vendido más de [inserte-cifra-escandalosamente-alta] ejemplares? Tanta gente no puede equivocarse". De hecho, sí puede. Ya ha demostrado innumerables veces a lo largo de la historia. Cantidad no es lo mismo que calidad, y no tienen por qué coincidir.
  • "Ponte tú a escribir un libro de [inserte-otra-cifra-escandalosamente-alta] páginas, a ver si eres capaz". ¿Ahora hay que ser director de cine para decidir si una película te ha gustado o no? Pues esto es lo mismo. Por mucho mérito que tenga el hecho de escribir y publicar un libro, eso no quita que la gente pueda decir libremente qué le parece, aunque piensen que sea una basura.
  • "La gente que no sabe valorar este libro es estúpida / ignorante / no tiene sensibilidad /  no ha entendido la historia / no ha leído un libro en su vida". Éste es un caso especialmente pueril y surrealista que, por desgracia, he encontrado más veces de las que cabía esperar. El culmen de la intolerancia.
  • "Que sepas que yo he leído mucho y de todo, y me ha encantado este libro". Eso, sí señor. Has leído muchísimo y eso te ha otorgado la verdad absoluta. Si te ha gustado a ti, que has leído mucho y de todo, el libro es una obra de arte y punto. Sí señor.
  • "Lo que tienes es envidia del autor/autora", y derivadas especulaciones sobre la "desgraciada" vida del autor del comentario negativo. Creo que este es el ejemplo que más me repatea, argumentos ad hominem contra gente a la que ni siquiera se conoce. "¿Con que no piensas lo mismo que yo? Seguro que eres un amargado sin vida social que vive en una casa llena de gatos". Por mucho coraje que te dé que te bajen un libro del pedestal, ¿a qué viene ponerse a inventar penurias y defectos sobre la persona en cuestión? Me parece ridículo, la verdad.
  • "Si no te ha gustado, ¿para qué opinas". Porque es un derecho, leñe. Porque es igual de sano opinar sobre algo que te ha gustado como sobre algo que no.
  • "Si no te ha gustado, ¿para qué lo lees?". Éste es peor. Alma cándida, normalmente uno sabe que algo no le ha gustado cuando ya lo ha probado, NO ANTES.

Estos son los puntos principales a los que me refería. Muchos de ellos pueden parecer arrebatos propios del fanatismo que suele darse a edades tempranas, y también hay cantidad de casos de trolls por internet que se divierten discutiendo de esta forma y metiendo cizaña. Pero la verdad es que he llegado a encontrar comentarios de ese tipo escritos por personas que parecían maduras y razonables, cosa que me ha descolocado. ¿Tan extendida está esta forma de rebatir argumentos?

Y, de verdad, comprendo perfectamente esa sensación de desencanto o incluso de rabia que se puede llegar a sentir al leer cómo alguien habla mal de un libro que te ha llegado al corazón. Pero, sinceramente, si la otra persona ha expuesto su opinión con respeto, ¿no deberíamos hacer nosotros lo mismo? No es cuestión de represión, tal y como yo lo veo, si no de lo contrario: tolerancia ante opiniones diversas, respeto hacia la libertad de expresión. Lo malo es que, a menudo, el sencillo principio de "cada cual tiene sus gustos y hay que respetarlos" está tan asimilado que tiende a ser ignorado. Por ello viene bien un pequeño recordatorio de vez en cuando.

Esto es todo por hoy. ¿Alguna vez os habeis encontrado con situaciones así? No dudeis en opinar en los comentarios :P ¡Nos vemos!

PD: todo esto parte de la premisa de que el comentario negativo inicial sea respetuoso y razonado. Está claro que no siempre es así; hay críticas negativas que se las traen, y que darían para otra entrada completa del blog.

El color de la magia

Escrito por las patitas de Cucaracha en su guarida sábado, enero 14, 2012



Me declaro fan de Terry Pratchett a partir de ahora. Cómo me alegro de que, entre mis propósitos de año nuevo (de esos que se empiezan con un entusiasmo inspirador y acaban en un "bueno, si no lo cumplo tampoco me voy a morir") estuviese el deseo de leer todos esos libros que he ido acumulando por falta de tiempo. El color de la magia me entró por los ojos nada más verlo en la librería; no sólo porque tuviera ganas desde hacía tiempo de probar algo del autor, sino porque la edición que me encontré la habían lanzado a menos de dos euros. Libro nuevo y encima a dos euros. Obviamente no iba a dejar pasar la ocasión.
Eso fue el año pasado, y hasta hace unos días no me dio por empezar a leerlo.

Y no me arrepiento para nada; me alegro de que una de mis primeras lecturas del año haya sido tan satisfactoria. De hecho, creo que no estoy disfrutando tanto con la lectura de Donde los árboles cantan porque mi mente sigue flotando por algún punto cerca de la periferia del Mundodisco. El estilo de Pratchett es el estilo definitivo de fantasía humorística; me entusiasma su capacidad de hacerte disfrutar con una historia de fantasía, con unos personajes originales que son la antítesis del glamour (me pierden ese tipo de personajes, todo hay que decirlo), al mismo tiempo que describe un mundo físicamente inverosímil con un estilo que le da fuerza y solidez a base de entremezclarse con un humor ágil y a menudo absurdo y sutil. Me encanta la fantasía humorística, llevo escribiéndola desde que era una renacuaja y esto es una muestra de lo que llevaba mucho tiempo queriendo encontrar y leer. He hallado en Terry Pratchett a un maestro del género.

En fin, mejor será que explique un poco de qué va la historia; me dejo llevar por el entusiasmo y me olvido de las formas.




El color de la magia es el primer libro de la saga del Mundodisco, serie que consta de múltiples tramas que se desarrollan en dicho mundo. El Mundodisco no es un planeta corriente como uno podría suponer; se trata de un mundo plano y circular, sostenido sobre el lomo de cuatro elefantes, los cuales están de pie sobre el caparazón de la gran tortuga A'Tuin, que va vagando por el universo. Este es un claro ejemplo del tipo de localizaciones geográficas imposibles que abundan en este universo, casi siempre explicadas con un lenguaje pseudocientífico en clave de humor. La vida en el Mundodisco se desarrolla generalmente en un ambiente con cierto caracter medieval.

En este libro se inicia, concretamente, la historia del hechicero Rincewind; mago de poca categoría, pues fue expulsado de la universidad invisible conociendo tan solo un hechizo. El mago tiene la desgracia de toparse con cierto personajillo extranjero, Dosflores, con un ardiente deseo de involucrarse en la vida mundana y hostil de la ciudad de Ankh-Morpork y vivir aventuras, siempre empeñado en realizar dibujos instantáneos con una extraña cajita que lleva encima a todos lados. De ese modo, Rincewind y Dosflores, acompañados del equipaje de este último (un cofre con numerosas patas que sigue a sol y sombra a su dueño) se verán involucrados en una trama que los llevará hasta los confines del Mundodisco.

El personaje de Rincewind me ha ganado; es que menudo pringado está hecho, el pobre. Quién le iba a decir que su habilidad para hablar idiomas le iba a llevar a semejante odisea, siempre con la propia Muerte en persona (si se le puede llamar "persona") pisándole los talones. Por otro lado, Dosflores también supone un gran recurso para la historia; aparte de su inocencia, alentada por su eterna curiosidad por todo lo que le rodea (independientemente de que sea peligroso o no), principal desencadenante de todas sus desventuras, son frecuentes los comentarios sobre la tierra de la que procede, estableciendo en muchas ocasiones referencias claras a nuestro propio estilo de vida.

La verdad, me cuesta ahora mismo verle algún punto malo al libro. Supongo que a otras personas menos amantes de este tipo de humor, el libro puede resultarles ridículo en algunos puntos; a mí no. De hecho, ha habido momentos en los que los paisajes descritos me han llegado a fascinar de verdad. Estoy deseando seguir adentrándome en los misterios del Mundodisco; antes tengo que terminarme el resto de libros de la lista, pero luego tengo que pillarme alguno sin duda.

Concluyo insistiendo en lo ya comentado: El color de la magia es un cóctel de imaginación desmedida, visiones que quitan el aliento y, como sustento base, humor y más humor. Libro altamente recomendado. Le pongo el SCC.


PD: ya mismo estoy de exámenes. Recordadme tal y como era.

Cuando sobran las palabras

Escrito por las patitas de Cucaracha en su guarida sábado, octubre 29, 2011

Es curioso cómo a veces las mejores escenas de las películas, esas que se nos clavan y se quedan en la memoria para aparecer como un fogonazo emblemático cuando alguien nos menciona su título, son tan sólo una secuencia de imágenes y música sin diálogo.

Yo soy una amante de las letras, y defiendo a muerte el poder de las letras para crear atmósferas y sensaciones instantáneas, como un dibujo inmaterial que cambia su forma y contorno según los ojos del lector. Eso es inigualable, y creo que nunca cambiaré esa opinión. 
Sin embargo, a menudo creo que el poder de la música es equiparable al de las palabras. En otra dirección, pero en un sentido similar. También me encanta el cine; no se me puede considerar una cinéfila ni mucho menos, pero sí lo considero un arte. Lo que vengo a decir con todo esto es que, aunque siempre antepondré la literatura al cine -pues prefiero mucho más los entramados de sensaciones construidas a base de palabras a las historias plasmadas con imágenes y voces reales -creo que, a veces, el tándem formado por la unión de música e imágenes me hace dudar de mí misma y el orden de mis preferencias. En muchos casos, las películas que tanto nos gustan se quedarían en la mitad de lo que hoy son si carecieran de su banda sonora.

He aquí dos ejemplos de este tándem. Y he aquí también mi pequeño tributo al cine de animación, del que soy fan hasta la médula. Seguramente acabarán quitando los vídeos que voy a poner de youtube por motivos de copyright, así que agradecería que, si alguien se pasa por esta entrada en un futuro y ve que los enlaces a los vídeos no funcionan, me deje un comentario avisando. 


Forbidden friendship (Cómo entrenar a tu dragón): El vídeo tiene buena calidad, pero no se puede insertar en el blog. Hacer clic aquí para verlo directamente.


Kingdom dance (Enredados)





También me gustaría mucho que dejaseis enlaces a vídeos de otras escenas como éstas, sin diálogo, que os hayan robado el corazón. Pero sé que no lo vais a hacer, así que no pasa nada  XD.

PD: Por cierto, Esto solo puede pasar en halloween sigue operativo (bueno, seguirá abierto después, pero me refiero a que sigue actualizándose). El día 31 llegará el gran final... ¡Feliz halloween por anticipado!

PD2: Retiro lo dicho y añado este vídeo mandado por Saskia. Una escena de La novia cadáver con la música de Eduardo Manostijeras. ¡Le pega mucho!

 

Reseña "Días sin fin" - Sandra C. Gallegos

Escrito por las patitas de Cucaracha en su guarida domingo, septiembre 25, 2011

Hacía tiempo que no caía ninguna reseña por el blog. Tampoco soy mucho de reseñar todos los libros que leo, solamente alguno de vez en cuando. Hoy va a caer una sobre un libro que anuncié hace unos meses y que al final pude obtener, firmado y todo ^^



Se trata de Días sin fin (Sandra C. Gallegos), la nueva novela policiaca de la joven escritora, sumando así su segundo libro publicado. Antes de hablar del libro, aviso que puede haber (de hecho es bastante probable que los haya) algunos spoilers de la trama, así que lee la siguiente reseña bajo tu entera responsabilidad



Tengo que admitir que no soy muy aficionada a las historias policiales. Lo soy cuando comprenden alguna trama de misterio, como algún crimen por resolver o forman parte de una temática más amplia. Días sin fin no va exactamente en esa dirección, siguiendo una vía más bien de pura acción continua y de inmersión en las oleadas emocionales que los acontecimientos desatan en los personajes. Así que, abreviando, nos encontramos ante una cadena desenfrenada de escenas trepidantes que te mantienen en vilo hasta llegar a la última página.

La rapidez y la sucesión de escenas intensas son el plato fuerte del libro y, a su vez, su punto más débil. La historia se me ha pasado de forma fugaz, en un pestañeo, y creo que le falta algún tipo de ancla que haga que el libro ahonde en el lector y deje huella. En mi opinión, ese ancla que no termina de estar del todo pulida son los personajes; creo que no acababan de desarrollarse con naturalidad. Aun tratándose de personajes difíciles y en cierto modo desalmados como el temible jefe criminal Richard Hatch, me parece que el desarrollo de sus personalidades y sus diálogos se ha quedado un poco atascado en el esbozo del tipo de personaje que se supone que son, resultando algo forzados en conjunto. Aparte, he notado que a veces se presentaban detalles que chirriaban un poco en algunas escenas, restándoles credibilidad en cierto modo; como, por ejemplo, alguna sonrisa en un momento no muy apropiado, comportamientos o diálogos no muy acordes con la edad mental del personaje o su trabajo (concretamente, los policías van a menudo de cabeza a la lucha cuerpo a cuerpo, sin hacer uso del arma reglamentaria), búsquedas fugaces por ciudades o incluso países enteros en las que se da por supuesto que los individuos a los que se busca no se encuentran en la zona rastreada, o incluso pensamientos distraídos en mitad de un suceso de gran tensión. 

La narración, que se nota en mejoría respecto a la anterior novela de la autora, tiene sin embargo momentos de descripciones muy buenas y de bastante agilidad en el desarrollo de escenas de acción pura y dura. Describir una lucha con varios frentes y multitud de personajes es difícil, pero Sandra se las apaña para que no haya confusiones y el lector tenga claro qué está pasando a cada instante. A pesar del ritmo rápido, también existen ciertos momentos de introspección muy bien llevados, que consiguen tocar la fibra sensible. Tengo predilección por la tortura interna de Brian tras ser secuestrado, y sus pensamientos desesperados entorno a la muerte. También resulta interesante la lucha que se desata en su mente tras caer en coma, debatiéndose entre luchar o rendirse. Creo que Brian resulta ser el personaje más destacado, haciendo mención especial de Humphrey Trueman, que resulta ser el principal factor ambiguo y de sorpresa en la novela. 

Hay escenas que pueden parecer un poco cliché, aunque supongo que son inevitables en una trama policial. Como contrapunto, también hay detalles que sorprenden y se alejan de lo esperado, sobre todo en relación a la banda de criminales. Por otro lado, he de decir que creo que la elección de escenarios ha sido muy ocurrente y de miras amplias, visitando con ellos varias zonas del globo. También resalto la elección de los nombres, muy curiosa por su relación con los personajes en sí.

En resumidas cuentas, Días sin fin nos aporta una historia sin grandes pretensiones, con un continuo clímax y muy entretenida. Desde aquí le deseo lo mejor a Sandra con este nuevo libro y con los próximos proyectos que estén por venir. ¡Mucha suerte en todo! =)


Y esto es todo por hoy. ¡Nos vemos!

Los 4400

Escrito por las patitas de Cucaracha en su guarida viernes, junio 17, 2011


No sé si alguien se acordará de esta serie. Recuerdo que hace un tiempo emitieron la primera temporada en forma de recopilatorio, recortando y fusionando capítulos. De hecho, creo que llegué a ver por la televisión hasta la segunda temporada; si luego la emitieron por completo, yo no llegué a enterarme.
Pero yo me había quedado con la intriga y con las ganas de seguir disfrutando de ese tono de ciencia ficción, misterio y un dejo de futuro apocalipsis que caracterizaba a la historia. Me pareció una serie que pisaba fuerte, y no entendía cómo pudieron suspenderla. Así que acabé por verla entera en internet; al parecer, sí que llegó a doblarse por completo al español, pero no tengo ni idea de si llegaron a emitirla entera en alguna cadena.

En fin, Los 4400 comienza con un extraño acontecimiento sucedido, cómo no, en los Estado Unidos (En serio, ¿no hay más sitio en el planeta?): un meteorito que se dirige directamente hacia la Tierra es detectado, y todos los intentos por evitar la colisión resultan en vano. Pero, repentinamente, el "meteorito" comienza a mostrar un comportamiento anómalo; reduce considerablemente la velocidad y desciende con suavidad hasta la superficie de un lago, como si aterrizase sobre sus aguas, presentando un aspecto de bola de luz gigante. Entonces, 4400 personas aparecen de la misterosa esfera luminosa; se trata ni más ni menos que de 4400 desaparecidos en todos los lugares y épocas, conservando la misma edad y aspecto de entonces y sin recordar nada de lo que les ha ocurrido después de su desaparición.

Bueno, antes de seguir hablando de la serie, aviso que el siguiente texto contiene grandes spoilers.


Gracias, Leonard (XD).

En fin, después del misterioso suceso y el estupor general, empieza el caos: ¿qué hacemos ahora con toda esta gente, que ha salido de la nada? ¿Cómo es eso de desaparecer hace meses, años o décadas y regresar ahora intactos, como si no hubiera pasado ni un solo día? Las incógnitas y la necesidad de controlar la situación desemboca en el aislamiento de los 4400 individuos para su investigación. Cuando al fin el furor se apacigua, son puestos en libertad y éstos intentan volver a sus vidas anteriores, algo que en muchos casos resulta imposible debido al paso del tiempo.
Sin embargo, muy pronto comienzan a surgir hechos insólitos: algunos 4400 empiezan a mostrar ciertas habilidades paranormales de las que no tenían consciencia; clarividencia, fuerza sobrehumana, capacidad curativa... Muchos de esos casos suponen un peligro obvio para la sociedad, que empieza a temer a los regresados. Por otro lado, existen otras habilidades que, lejos de suponer un peligro, pueden usarse como una herramienta beneficiosa para la humanidad e incluso el planeta. ¿Qué fin tienen, pues, los extraños dones otorgados a los 4400?
En mi opinión, la serie tuvo un comienzo muy convincente que dejaba entrever un desarrollo aún mejor. Las primeras temporadas se centran en la labor policial de los agentes Diana Skouris y Tom Baldwin (Dos co-protagonistas comañeros de trabajo que, tengo que decirlo porque es insólito, no acaban juntos ni llegan a mantener ninguna relación sentimental), al cargo de la vigilancia de estos 4400 reintegrados en la sociedad, mostrándonos los casos de habilidades paranormales que van surgiendo y los efectos de éstas en el entorno de los personajes. Mientras, se desarrollan las historia de fondo de otros personajes con protagonismo. Tenemos a la primera desaparecida de todo el colectivo 4400, y una de las caras de la serie; Maia, una niña clarividente que acaba siendo adoptada por la agente Skouris. Por otro lado está la historia del hijo de Tom, Kyle, que cayó en coma meses atrás del comienzo de la serie, mismo día en el que su primo Shawn, que iba junto a él, desapareció en extrañas circunstancias. Por supuesto, Shawn es uno de los 4400 aparecidos, y Tom tiene la esperanza de que pueda arrojar algo de luz sobre lo que le ocurrió a su hijo.  Aparte, tenemos a Lily y Richard, dos 4400 que, ante la imposibilidad de volver a sus anteriores vidas, comienzan una nueva juntos. Al principio no parecen poseer ninguno de esos dones extraordinarios; sin embargo, cuando Lily descubre que quedó embarazada poco después de su desaparición, comienza a experimentar sensaciones extrañas que parecen emanar del bebé que incuba en su interior. Desde luego, el bebé da bastante la lata, porque más adelante resulta ser un factor clave.
La serie me gustaba, como he mencionado, porque a pesar de no contener un drama apocalíptico y una lucha por la supervivencia de la humanidad, es una constante insinuación de una bifurcación en la que un camino conduce a la destrucción de nuestro mundo a causa de la inconsciencia humana, y el otro hacia un profundo cambio que permitiría mejorar las cosas y mantener la vida en el planeta a pesar de los seres humanos. Los 4400 son la herramienta para ello, enviados por los científicos de ese futuro desolador a un pasado en el que todavía es posible la salvación. Me gusta ver el desarrollo de los acontecimientos, cómo la sociedad va acogiendo a los 4400 y las diversas reacciones hacia ellos, desde la adoración hasta el rechazo extremista. Y cómo poco a poco, algunos van comprendiendo que el extraño fenómeno de los desaparecidos puede transformar la realidad existente a mejor.
Otro aspecto que me gustó de la serie fue todo el fenómeno que rodea al personaje de Jordan Collier; comienza siendo un bondadoso 4400 fundador de una asociación que brinda hogar y protección a los reaparecidos desamparados ante el rechazo social. Pero a lo largo de la trama, se producen cambios en la percepción que se nos da de él; uno no llega a adivinar si sus intenciones son realmente buenas o malas, si detrás de su fanatismo (acentuado en la última etapa de la serie, donde se lo presenta como una especie de nuevo Jesucristo. Como curiosidad, ¿podemos considerar que ambos comparten las iniciales, J.C.?) existe un real deseo de llevar el poder de los 4400 hacia la cumbre de la humanidad para salvarla, o tan sólo es un hambre voraz de poder. Sea como sea, no se puede negar que es (pienso yo) el personaje más interesante de la serie.
Y, como otro personaje poderoso, tenemos a la que yo considero la gran cagada de la serie: Isabelle, la hija de Richard y Lily. No cuando aún estaba por nacer ni cuando era tan solo un bebé; creo que entonces constituía una subtrama con fuerza e intriga, pues el bebé prometía tener algún tipo de poder superior que nos mantenía en vilo. Donde creo que a los guionistas se les fue la olla fue cuando Isabelle sufrió ese "crecimiento instantáneo", convirtiéndose en adulta de la noche a la mañana literalmente, robando para ello la vida de su madre, que queda convertida en una anciana y muere al poco tiempo. No solo creo que es un final mediocre para una de las protagonistas de la serie, pues esto no me hubiera parecido tan grave si hubieran sabido llevar el personaje de Isabelle adulta a buen puerto. Pero, insisto, creo que la cagaron completamente; a partir de entonces empezaron a hacer que la trama girase entorno a ella, un personaje que ni cae en simpatía ni, simplemente, transmite nada. Me parece que entonces se perdió la personalidad propia de la serie y la cosa decayó bastante. Por suerte, debieron de darse cuenta del bajón porque, más o menos, al final intentaron restaurar la trama y dirigirla hacia un punto más o menos parecido al que se dirigían en un principio.
Bueno, también hay alguna cagada más por ahí suelta, pero sin mucha transcendencia. Me acuerdo ahora del personaje de Alana: la introducen en un extraño capítulo que prometía un giro vertiginoso en la trama en el que Tom era el protagonista, y al final te das cuenta de que tan sólo ha sido un episodio metido con calzador para buscarle una esposa nueva a Tom. También debieron de darse cuenta de que Alana no pintaba nada ahí en medio, porque más adelante se la quitaron de encima de una forma tan tonta (o más) que la manera en que había llegado. Rectificar es de sabios, supongo, pero quedó de un cutre impresionante.
En resumen, salvando los aspectos que menos me gustaron y esa ida de olla en las temporadas intermedias (no sólo con respecto a Isabelle, sino con la historia en general), me llevé un buen recuerdo de la serie. Nos dejó con un final muy abierto, inconcluso (con una canción de fondo que, por cierto, me hizo tener interferencias con El club de la lucha XD), pero que dejaba muchas papeletas hacia ese futuro dominado por los 4400. Creo que fue una buena elección no seguir adelante y terminar la historia en ese punto; como he dicho, creo que el punto fuerte de Los 4400 es la insinuación. Mostrar cómo el mundo se transforma bajo los poderes de éstos sólo la estropearía y acabaría con su esencia.
Supongo que ya se puede cerrar el "marco spoiler". 



Conclusión: serie recomendada, le pongo el Sello de Calidad Cucaracha. 
Lo mejor: las primeras temporadas hasta el crecimiento de Isabelle, resaltando la segunda. Por supuesto, me dejo muchas cosas buenas en el tintero, como el doctor Kevin Burkhoff, la idea de la inyección de la promicina con un cincuenta por ciento de probabilidades de sobrevivir... Pero, para todo ello, recomiendo verla entera; no se hace pesada. 
Lo peor: la subtrama de Isabelle. Dios, me siento como si la estuviera poniendo a parir (de hecho, lo estoy haciendo), pero no deja de chocarme que estropearan una serie que podría haber sido impecable con un personaje así. 
Os dejo el video de la introducción, con una canción y unas imágenes muy acordes con el espíritu de la historia.



Bien, este es mi primer post de las vacaciones, esta vez de verdad. Espero poder actualizar con bastantes más cosas antes de mediados de julio, pues me voy de viaje durante un mes y no sé si podré seguir con el blog hasta que vuelva. Pero mientras tanto, feliz verano y... ¡Nos vemos!



"So long ago, another life,
I can feel your heartbeat.
It's not a dream, remember us...
I can see it in your eyes.
We'll find our place in time, a place in time beyond the sun.
We'll find our place in time, a place in time to call our own..."

Amanda Abizaid, A place in time.

Feria del libro + Palabras envenenadas (Maite Carranza)

Escrito por las patitas de Cucaracha en su guarida jueves, junio 02, 2011

¡Eo! Escribo en mitad de mi primera semana de exámenes finales. No creo que vuelva a escribir en el blog hasta que los termine. Pero me animo al pensar que después de este par de semanas trabajando al 120% vendrán días libres, yo dejaré de quejarme y tendré tiempo para escribir, leer, salir y disfrutar del solecito, tocar, hasta hacer puenting si se tercia... En general, hacer lo que me venga en gana y cuando quiera, ¡vivir mis ansiadas vacaciones de verano! Puf, creo que en momentos como éstos es cuando más valoro mi tiempo libre y cuando más bella e idealizada veo la vida que reluce en el exterior de mi guarida, más allá de mi montaña de apuntes.

Pero bueno, centrémonos. Venía a hablar de un evento que me encanta y que, seguramente, todo lector habitual encontrará como mínimo atractivo: la feria del libro. Incluso para aquél que no disponga de mucho dinero que gastarse en esos suculentos ejemplares que te ofrecen desde todos los ángulos, como en una especie de buffet libre (no tan libre) de lectura, simplemente pasearse por los rincones de una feria del libro hojeando, leyendo sinopsis, descubriendo autores antes desconocidos, planeando nuevos títulos que añadir a la cola de "libros por leer" y demás posibles actividades que uno se encuentre por casualidad... no tiene precio, desde luego que no (¡Y menos mal!). El ambientazo que se incuba durante los días que dura la feria es la razón primordial por la que me gusta tanto. Eso, y que de vez en cuando me encuentro alguna sorpresa agradable.
Desde hace años, tengo la ilusión pendiente de ir a la Feria del libro de Madrid. Es una cuenta pendiente que tengo, una de estas cosas que, a pesar de no estar fuera de tu alcance, siempre surge algo que echa a perder los planes para llevarla a cabo. Este año iba a ser el definitivo, ¡y además podía ir justo el fin de semana en que podría ver a Laura Gallego, que por fin ha salido de su retiro mediático! Pero al final se me torcieron las fechas y de nuevo me es imposible ir. Planchazo. A ver si para el año que viene puede ser.
Pero bueno, al menos pude consolarme con la Feria del libro de Sevilla. Que tampoco está mal, aunque creo que podría estar mejor. Aparte, entre otras cosas, podrían encontrar un sistema de organización que permitiera colgar en la web oficial las actividades y el listado de autores que van a firmar libros en ella con un tiempo razonable de antelación. Un día que me dio por consultar la página por casualidad, me encontré que por fin habían actualizado con la información de las firmas y me llevé la grata sorpresa de la que hablaba al principio.
Care Santos venía a firmar el domingo. ¡Por fin! Llevo un tiempo siguiendo los pasos literarios de esta escritora. No me he leido todos sus libros ni mucho menos, pero sí algunos de ellos que me han bastado para aficionarme a su estilo. Tengo hasta uno de sus relatos cortos pegado en mi armario, recortado de las páginas de una revista hace años. El corazón del monstruo se llama. El año pasado gané un ejemplar de Crypta firmado por ella, en un concurso que organizó vía blog, pero yo quería una firma en persona. ¿Qué es una firma sin la persona que la estampa? Poco menos que un garabato. Conocerla en persona y hablar con ella era otro cantar, así que allá que fui el domingo con mi ejemplar de Habitaciones cerradas (su nueva novela) bajo el brazo.

Por suerte no había mucha gente esperando; de hecho, había tan pocas personas alrededor que me llevé unos minutos de pie al lado de la autora y ni Herneith ni yo nos dimos cuenta de que era ella hasta que le preguntamos a la encargada del stand que si andaba cerca (qué queréis que os diga, a veces las gafas de sol cambian la cara de las personas una barbaridad). En resumidas cuentas, Care me pudo atender en seguida y fue muy agradable. Le conté que yo había sido una de las ganadoras del concurso de Crypta (y descubrí lo raro que suena decirle a alguien en persona "Yo soy Cucaracha"). Me avisó que Habitaciones cerradas era bastante distinto a Crypta y nos contó su impresión sobre los lectores jóvenes, que devorábamos libros de todos los estilos. Al final me fui de allí con una gan sonrisa y con mi dedicatoria, dirigida esta vez a mi nombre y no a Cucaracha, y Herneith también volvió con su La muerte de Venus firmado. Definitivamente, me encantan las firmas de libros y conocer a los autores.

Y seguimos hablando de libros. Aprovechando estos eventos literarios me he auto-regalado algunos títulos, entre ellos Palabras envenenadas, de Maite Carranza, el cual me despertaba curiosidad. La lectura se me ha hecho corta pero bastante intensa.

La novela trata un tema delicado como es el abuso de menores de mano de una chica, Bárbara, que lleva años encerrada y sin ver la luz del sol y a quien todos dan ya por muerta tras su desaparición. La narración pasa por el punto de vista de la secuestrada, haciéndonos partícipes de los horrores que ha vivido y sentido durante su encierro. Por otro lado también tenemos la narración de la madre de Bárbara, de su amiga de la infancia y del inspector encargado de la fallida investigación del caso, ya al borde de la jubilación. La narración oscila entre unos y otros, mostrándonos desde dentro y desde fuera los horrores que giran entorno al caso de Bárbara y dejándonos caer con cuentagotas retazos de los acontecimientos previos que desembocaron en la tragedia.
Al principio el estilo me llamó la atención, pues los diálogos se integran dentro de una narración en primera persona sin guiones ni separaciones. Es algo a lo que no estoy acostumbrada pero, una vez me hice al cambio, me di cuenta del toque intimista que ofrecía este recurso. Si se lleva bien, no resulta confuso ni pesado, y creo que es un obstáculo superado en Palabras envenenadas. Ya habré mencionado más de una vez lo mucho que me gusta la obra de Maite Carranza, cómo se nota el mimo en los detalles y esos matices que, creo yo, sólo la experiencia puede proporcionar. En este caso me he sentido transportada de lleno a la mente de cada uno de los narradores, creyendo lo que ellos creían, viendo el mundo desde sus ojos. Tanto es así que el final me cogió por sorpresa; a pesar de haber considerado esa opción, los personajes consiguieron marearme la perdiz y confundirme, llevándome por los mismos caminos erróneos que ellos recorrieron hasta dar con la clave correcta. 
Concluyo remarcando que Palabras envenenadas es una historia triste dentro de una temática dura, desarrollada de forma conmovedora y efectiva que podría servir de reflexión al lector, o simplemente revolcarlo en la amarga verdad de que vivimos en un mundo lleno de enfermos.

Bueno, tras la crónica y la mini-reseña me retiro de nuevo al silencio bloggero. Puf, cuánto de menos echaba reseñar libros. Me horroriza el poco tiempo que tengo para leer durante el curso, en serio.

¡Nos vemos!

Angelology (Danielle Trussoni)

Escrito por las patitas de Cucaracha en su guarida martes, febrero 01, 2011

Parece que ha llegado la Era de los ángeles a la literatura. Bueno, en realidad me alegro; a ver si así se deja un poco enfriar el tema de los vampiros, que ya estaba empezando a dar demasiado de sí. Aparte, también me alegro porque me encantan los ángeles como criaturas fantásticas: esos seres alados con cuerpos de forma humana, que no necesariamente tienen que tener relación con temas religiosos (se me viene ahora a la mente Alas de fuego y Alas negras, de la conocidísima Laura Gallego... que por cierto, ¡vuelve dentro de poco a la carga! ^^). 
Lo que pasa es que lo que me estoy encontrando por las novedades editoriales no era exactamente lo que buscaba... Hush Hush (Becca Fitzpatrick)  no me convenció mucho, se me recordó demasiado al patrón seguido en Crepúsculo. Es decir, estilo de personajes parecido, mismo ritmo... (para aclararnos, que más de la mitad del libro transcurre sin que ocurran apenas un par de incidentes, hasta que la protagonista descubra qué tipo de criatura es su fascinante amado. Cosa que me mosquea, ya que los lectores ya lo sabemos desde el principio y no sentimos esa intriga). Aunque añado que Hush Hush me ha gustado un poco más a nivel de personajes e historia en sí (aparte de que hay menos ñoñería, y eso siempre es bien recibido por aquí XD). Aparte de éste, no he leido Halo (Alexandra Adornetto) porque, simplemente, leyendo la sinopsis me asusta lo que vaya a encontrar en él. No debería prejuzgar un libro tan rápido, pero tengo bastantes en cola que me atraen más que ése, así que lo dejaré a un lado por el momento. 
Angelology, de Danielle Trussoni, parecía ajustarse algo más a lo que yo andaba buscando. Y en realidad se acercó, pero se quedó por el camino. A lo mejor es culpa mía, que vengo demasiado exigente con el tema de los ángeles, eso no lo niego. 




Ha sido un libro que prometía bastante al principio; los escenarios me parecieron fascinantes y los personajes misteriosos y bien llevados. La historia comienza en el convento de Saint Rose, donde se encuentra la joven monja Evangeline, cuyo pasado está de alguna manera relacionado con la raza de los  Nefilim (criaturas nacidas de la unión entre ángeles y humanos que, camuflados entre los hombres, poseen gran parte del poder político y social en su mundo). El camino de Evangeline se acabará cruzando con el de Verlaine, un investigador contratado por el enigmático señor Percival Grigori. Los dos jóvenes acabarán en mitad de una lucha que proviene de tiempos ancestrales y que se centra en un objeto milenario de extraordinario poder... cuya naturaleza no voy a escribir, porque no quiero spoilearle el libro a nadie :P

El aspecto que más me ha gustado de Angelology (y cuando digo que me ha gustado me refiero a que me ha gustado mucho) ha sido la integración del universo nefilim en el mundo humano, de forma histórica y geográfica. Si la autora se ha documentado exhaustivamente o simplemente ha mezclado realidad con eventos y lugares ficticios, no me he encargado de averiguarlo, pero el resultado me ha parecido homogéneo y creíble. 
Sin ninguna duda, si tengo que elegir mi parte preferida del hilo argumental (ya que está dividido en varias partes), me quedo con el fragmento central; en él, la narración pasa desde el punto de vista de Evangeline y Vernaine al de la monja Celestine, que recuerda los sucesos de su juventud como estudiante de angelología. Me fascinó el enfoque científico que se ha dado a los ángeles, en el estudio (entre otras cosas) de su anatomía, acercando unos seres tan etéreos e indescifrables al mundo que conocemos. La parte al completo de la segunda expedición angelológica, en mi opinión, es lo mejor del libro, sobre todo si lo comparamos a la parte de Evangeline y compañía.
Porque fue la vuelta del flashback lo que, creo yo, hizo que la historia decayese. El inicio no me había disgustado, porque me gustó la forma de ir creando la atmósfera adecuada. Pero es en la vuelta al "presente" cuando comienza la acción desenfrenada que estos libros suelen tener. Y a mí se me atragantó la forma en la que Trussoni narra las partes de acción; en parte puede que sea culpa de la traducción, eso no lo sé porque no he leído el original, pero esos fragmentos me dieron la sensación de transcurrir de forma atropellada, sin ritmo y descoordinadas. Las partes de "ve de un sitio a otro resolviendo el puzzle para llegar hasta la clave" no estuvieron mal, aunque se me hicieron un poco rápidas y facilonas, como si estuviesen resolviendo un crucigrama en lugar de un código importante. Y, por otra parte, me da la sensación de que todo el jugo que podría habersele exprimido a los personajes (sobre todo a los nefilim y los suyos) y a ese gran preámbulo que se les había brindado se ha desperdiciado por completo. El final también me supo bastante soso, insulso. No tengo ni idea de si habrá una continuación o no, pero Angelology se ha quedado en un punto a las puertas de un final que podría haber sido grande, pero a partir del cual no creo que pudiese ser escrita una continuación convincente... En fin, una pena, otra vez será.

En resumen, es un libro interesante en algunos aspectos, pero me gustó tan poco la recta final que no sé realmente si recomendarlo o no. Eso lo dejo a la elección de cada uno, pues seguramente habrá otros a los que sí les guste el estilo de Daniell Trussoni. ¡Nos vemos!

PD: (cómo no XD) Si alguien que lea esta pequeña reseña conoce de algún libro sobre ángeles que sea interesante (y a ser posible que no se centre en una historia de amor "interracial" por así decirlo), ¿le importaría pasarse un momento por los comentarios y recomendármelo? Últimamente ando escasa de recomendaciones... ¡Gracias!




"The Child will be born again, that siren carried him to me. First of them true loves singing on the shoulders of an angel, without care for love and loss."

Ghost love score.

The longest journey

Escrito por las patitas de Cucaracha en su guarida lunes, septiembre 20, 2010

Hoy, Calipso bajo el Hayedo me ha sugerido que podrían hacer (y si nadie más lo hace, nosotras nos encargaremos xD) una versión novelada del videojuego The longest journey. Pues mira, tiene razón; alguien debería hacer una novela. O una película. Cualquier cosa, excepto dejar que este videojuego, que puede presumir de tener una trama de mayor calidad que más de una novela publicada, caiga en el olvido bajo el peso de otros videojuegos más actuales y con mejores gráficos. Ya se sabe cómo son estas cosas; si no se vende, desaparece (y, con un poco de suerte, acaba en eBay).

Tranquilos, el bicho de la derecha solo sale una vez.

A lo que íbamos... No voy a hacer una ficha detallada del juego. Diré que es un juego para PC de aventura gráfica (de estos clásicos de point and click, de ir de un sitio a otro, hablando con la gente y resolviendo puzzles), sacado a la luz por Funcom en 1999. Por el año, uno puede darse cuenta de que los gráficos no pueden ser muy allá, aunque sí señalo que los fondos son impresionantes, y la banda sonora también. Aparte, el doblaje al español está bastante bien logrado (muchísimo mejor que el de la secuela de este videojuego, Dreamfall, que prefiero no considerar como una secuela de The longest journey, ya que no tiene mucho que ver con él... ejem... mejor dejo este tema, porque da para otra entrada xD).
Pero lo que venía queriendo señalar, como ya he comentado, es la buena trama del juego. Al final los gráficos te acaban dando igual, incluso acabas cogiéndoles cariño a las caras pixeladas e inexpresivas y a los extraños picos angulosos que salen de vez en cuando del cuerpo de los personajes al moverse, porque la historia en sí es buena (y mucho, en mi opinión). En ella se unen dos géneros, la ciencia ficción y la fantasía al estilo medieval, al contraponerse la existencia de dos mundos que permanecen en equilibrio: Stark (que sería una versión futurista y bastante más contaminada de nuestro mundo) y Arcadia, donde predomina la magia en lugar de la ciencia. La aventura nos lleva por los rincones más sórdidos y oscuros de los escenarios de Stark y también nos permite vivir aventuras sobrenaturales con criaturas fantásticas de todo tipo. Y todo narrado y ofrecido de forma totalmente coherente, toma ya.

The longest journey tiene por protagonista a una joven estudiante de arte, April Ryan (personaje carismático donde los haya, siempre con una broma sarcástica en los labios) que pronto empieza a descubrir sucesos extraños que están sucediendo por Venice, su ciudad. No tarda en encontrarse con un misterioso señor de acento extranjero y habla inconcreta, llamado Corthés (otro buen personaje), que acaba conduciéndola a través de un pasadizo al mencionado mundo de Arcadia. Allí, April comenzará a descubrir la historia de los dos mundos, cómo surgieron y la necesidad de un guardián que permanezca en una torre guardando el equilibrio entre Stark y Arcadia. Por desgracia, el guardián ha abandonado su puesto sin ningún sustituto que ocupe su lugar, y el caos está ganando terreno... 

No quiero destripar la trama, así que me detengo aquí y os recomiendo encarecidamente el juego. Es bastante barato a estas alturas, y el CD sólo hace falta para instalarlo (después se puede jugar sin él). Es bastante largo, lo cual es una ventaja, ya que es altamente adictivo y tal vez hubiera sabido a poco de ser la historia más corta.

Aquí dejo el enlace a la página oficial, donde creo que puede descargarse el juego completo (o algo así me han comentado), y otro a la página de wikipedia por si queréis saber más detalles.

E insisto...


¡Yo reivindico el evitar que The longest journey caiga en el olvido!


(Me falta hacer un banner xD)

Gracias por vuestra atención a mis desvaríos. ¡Nos vemos! 




"I studied silence to learn the music, I joined the sinful to regain innocence."

Dead to the world.