Soy una extraña cucaracha que escribe desde su guarida. Escribe esas historias que se le ocurren mientras sueña despierta, las que le gustaría que ocurrieran y las que jamás querría que se cumpliesen. Y, en este puerto de ese enorme océano que es Internet, escribe esas cosas que le pasan por la cabeza.
Qué casualidad que hoy haya amanecido lloviendo, con el agua que cae en los días especiales.
En mi guarida no ha llegado realmente a amanecer. Cuando la luz diurna, gris y nebulosa, ha entrado por el cristal abierto al principio de mi jornada, la atmósfera cerrada de una noche fecunda se negó a abrir paso al despertar, a la evanescencia de los sueños nocturnos; no hubo sol tan fuerte como para arrastrarme a un nuevo día, y conmigo a ese constante ruido de engranajes que me había acompañado desde que había abandonado la calidez de mis sábanas.
Un día extraño, hay que ser sinceros. No más que una sucesión de horas de pocas palabras, de silencios llenos con una melodía mística que no cesa en algún rincón de mi cabeza, de evitar más compañías que la de mí misma y mi convulso entramado de pensamientos. Un día extraño experimentando altos grados de autismo, recogiendo el ancla clavada en los fondos abisales de la realidad y navegando a la deriva. Sin un sol que me despertara, ¿quién me iba a impedir izar las velas? ¿Quién me iba a detener, encarrilada como ya estaba hacia esa nueva obsesión, esa semilla que por fin hoy, y no otro día, se ha aventurado a nacer a los brazos de mi mente?
Habrá sido tal vez la lluvia la que le ha permitido brotar. La lluvia y su susurro de fondo. La música que en realidad no suena pero que me acompaña allá donde vaya. El fantasma del murmullo de un aleteo, e imágenes que manan como latigazos, mostrando recuerdos de cosas que nunca he vivido pero que no tardaré en hacer míos. Y, junto a todo ello, el constante ruido de los engranajes de una nueva idea que empieza a funcionar.
El sonido de un nuevo proyecto, una nueva historia que dar a luz.
Pues sí... vuelvo de Estados Unidos, un viaje de un mes entero; podría liarme a escribir entradas contando experiencias, reflexiones sobre qué ha cambiado en mi vida durante mi estancia allí, análisis sociológicos de las diferencias entre españoles y estadounidenses, estudios sobre cuándos McDonalds hay en un kilómetro a la redonda... Pero, en lugar de eso, mi primera entrada después del viaje va a ser de...
¡VIDEOS DE HUMOR!
¿Por qué? Porque tengo jet lag. Porque ya he disfrutado (y mucho) con la experiencia y ya he reflexionado bastante sobre ella. Porque he perdido práctica con el español con tanto inglés las veinticuatro horas del día, y todavía no me siento capaz de escribir tochos. Porque este es mi blog y me da la gana, ea.
Así que comenzamos. Los vídeos no van en orden de gracia (se me ha roto la escala del graciosímetro, lo siento) y, como ya se sabe que cada cual tiene su tipo de humor, pido perdón por adelantado a aquellos a los que haga perder valiosos minutos de sus vidas en algo que no les haga gracia. Y ahora al grano, leñe.
1. Maldita lisiada
Éste lo descubrí hace poco. Es una escena de la telenovela María la del barrio. No he visto la telenovela (ni creo que la vaya a ver), pero se ve que esa escena es bastante famosa. Y es que no tiene precio; la sobreactuación de la despechada mujer, el ataque doble-hostia-devastadora a "su Nandito" (que, perdonad, pero más que "su hombre" parece su hijo), la reacción de la gente (a la que sólo le falta ir a por palomitas)... en fin, un show surrealista, podeis verlo por vosotros mismos.
2. La niña repelente
Bueno, ¿quién no la conoce a estas alturas? Una niña muy repelente y sus cosas cotidianas, retratando muchos tópicos de la España de hoy en día. Los capítulos van empeorando cada vez más, pero los tres primeros son impagables.
3. Marco Hietala recién caído de los cielos.
Tenía que caer alguno de Nightwish. Pero bueno, no importa; puede ser divertido también para quienes no sean fans del grupo. Resulta que Marco, bajista y cantante de la banda, decide salir al escenario durante la actuación del grupo Charon, concretamente mientras tocan su canción Little angel. Pero lo hace de una guisa un tanto "peculiar"... Me encanta la reacción del cantante de Charon.
4. El canon de Pachelbel
Un monólogo buenísimo, sin más. Lo peor es que luego te das cuenta de que tiene razón y empiezas a oirlo por todos lados...
5. La letra pequeña
Hace tiempo, el monologuista del programa El hormiguero, Luis Piedrahita, sacó una sección en la que se dedicaba a comentar cosas curiosas que se encuentran en la letra pequeña de todo tipo de productos. Molan sobre todo las cagadas que se comenten con las "traducciones" (si por "traducir" entendemos "meter el texto en el traductor de internet de turno". Por cierto, os recomiendo el traductor de El mundo: traduce "pasas" como "you happen"). Si un día te aburres, merece la pena ponerse a ver los vídeos de la letra pequeña. Aquí pongo un par de ellos:
6. La "saga" Elvisa
Aquí tenemos a un personajillo de internet. Una simpática señorita,que nos enseña, con mucho arte, a hacer cosas del día a día con sus tutoriales, de forma que resulta sencillo y cómodo de aprender. Aquí os dejo "Cómo poner cara de indignación" y "Cómo recuperar la dignidad tras caernos accidentalmente".
7. Miradas intensas
Dos vídeos rápidos y sin palabras. Una ardilla (es una ardilla, ¿verdad?) con una mirada muy dramática y un lemur que observa el mundo con asombro.
8. Broma de los 100 chinos
100 personas contra una... lo mejor es el primer hombre, que sigue andando como si nada.
9. Los americanos
Otro monólogo, ésta vez en español y bastante apropiado para la ocasión :P
10. Harry Potter and the Deathly Hallows
Una parodia musical de Harry Potter y las reliquias de la muerte, parte I, hecha por The Hillywood Show (que hacen unas parodias buenísimas, os las recomiendo. Se curran un montón el vestuario y los escenarios). No os perdais a Dobby. AVISO: contiene MUCHOS spoilers de la película (y del libro, claro).
Y ya está. Me dejo muchos, pero supongo que con 10 ya hay bastante. De todas formas, si se os ocurre algún vídeo que os haya hecho mucha gracia y os gustaría que lo pusiera, sólo teneis que escribirmelo en los comentarios... Bah, qué más da, sé que nadie lo va a hacer xD
Y nada más. Solamente queda decir que estoy muy contenta de haber vuelto y de retomar el blog. Así que... ¡Nos vemos!
Esta es una entrada corta meramente informativa. No, miento, lo escribo porque estoy hecha un manojo de nervios y me hace muchísima ilusión. Resulta que me voy de viaje; un laaargo viaje a Estados Unidos, donde estaré durante un mes mejorando mi inglés. Es la primera vez que voy a un viaje de este tipo, por lo que no sé muy bien qué voy a encontrarme allí. Me han contado cientos de experiencias similares, cientos de veces, pero yo sigo en mis trece; hasta que no lo viva en mis carnes el futuro será incierto, punto.
Aunque esa incertidumbre traiga consigo muchas cosas que temer, he conseguido no "preocuparme por qué podría pasar". Más bien, he pasado a "emocionarme por qué podría pasar". Al final va a ser verdad eso de que el viaje cambia según la actitud con la que se emprende. También intento olvidarme de las ocho horas de avión + transbordo que tengo por delante, que me agobian incluso estando todavía con los pies en la tierra, y procuro concentrarme en el trayecto en tren. Proponme un viaje en tren a cualquier sitio y acepto; los adoro. Lo habré dicho ya muchas veces, pero qué importa.
Bueno, lo que venía diciendo con este largo preámbulo es que no sé si podré actualizar de aquí a que vuelva. No es que hasta ahora haya actualizado mucho durante el verano (la que decía que iba a liarse a escribir entradas...); de hecho, hasta ahora se me ha presentado más ajetreado de lo que esperaba. Ni siquiera he tenido tiempo para ponerme a escribir. El caso es que, como no sé bien hasta qué punto estaré ocupada allí, tampoco puedo prever si podré colgar algo en el blog, aunque sea una recomendacion pequeñita. Prefiero dejar dicho un buen motivo para desaparecer durante un mes, aunque luego sí tenga tiempo de escribir algo desde allí.
Eso sí, no voy a postear las crónicas del viaje; puede que las escriba, pero dudo que las cuelgue. Lo que sí puede que cuelgue es una porción de las crónicas del viaje del año pasado, el que hice por la ruta del camino de Santiago, que viene con ilustraciones incorporadas. Aunque la mejor parte de la narración se perdió en el olvido porque no la llegué a pasar al papel; es lo que tiene redactar perfectamente una historia en la cabeza y luego no tener ganas de liarse a transcribirla XD
Sea con lo que sea, y sea dentro de un mes o de tres o cuatro días, volveré. Sobre todo, reanudaré los "Primeros pasos de una aspirante a escritora", que ahora llega lo interesante =D
Hace mucho tiempo, en un país muy lejano, vivía un monstruo sin nombre. El monstruo deseaba un nombre, y lo deseaba tanto que apenas podía pensar en otra cosa.
Un buen día, el monstruo emprendió un viaje para buscar el nombre que tanto anhelaba. Pero el mundo es demasiado grande y, por ello, el monstruo decidió dividirse en dos mitades; una mitad se fue al este y la otra hacia el oeste.
La mitad del monstruo que había ido hacia el este encontró pronto una aldea. Y en esa aldea, a un herrero que trabajaba le dijo:
“Oye, herrero, quiero que me des tu nombre.”
“¿Pero qué tonterías dices? ¡Eso nunca!”, replicó el herrero.
“Si me das tu nombre, me introduciré en tu cuerpo y te transmitiré toda la fuerza que te falta”, prometió el monstruo.
“¿En serio? Bueno, si de veras vas a hacerme más fuerte, te lo doy”, respondió el herrero.
Entonces el monstruo se introdujo en el cuerpo del hombre. A partir de ese momento, el monstruo se convirtió en Otto el Herrero. Otto era el más fuerte de la aldea. Sin embargo, un día…
“¡Mírame! ¡Mírame! ¡Mira que grande se ha hecho el monstruo que hay en mí!”
Grush grush, ñam ñam, grump grump, ¡glocs!
El monstruo, que tenía mucha hambre, se había ido comiendo al herrero por dentro. Y así fue como el monstruo se quedó otra vez sin nombre.
Al poco tiempo, lo intentó de nuevo con un zapatero llamado Hans.
Grush grush, ñam ñam, grump grump, ¡glocs!
Al comérselo, volvió a quedarse sin nombre. Lo intentó también con un cazador llamado Thomas.
Grush grush, ñam ñam, grump grump, ¡glocs!
Pero se lo comió también y volvió a quedarse sin nombre.
Al final, el monstruo decidió buscar un nombre en el interior del castillo. Al entrar, encontró a un niño enfermo.
“Si me das tu nombre, yo te haré fuerte como un roble”, le dijo el monstruo.
“Si logras que me recupere y me ponga sano y fuerte, mi nombre es tuyo”, replicó el niño.
Y así fue cómo el monstruo se introdujo en el interior del pequeño.
El niño se curó milagrosamente. El rey estaba de lo más contento. “¡El príncipe se ha curado! ¡El príncipe se ha curado!”. Al monstruo le gustó el nombre del príncipe, y la vida en el castillo le gustó también. Por eso, y aunque se moría de hambre, hizo esfuerzos por contenerse; un día tras otro, cuando el hambre le acechaba, el monstruo esperaba paciente a que pasara.
Pero llegó el día en que el hambre fue tan acuciante que…
“¡Mírame! ¡Mírame! ¡Mira qué grande se ha hecho el monstruo que hay en mí!”
Y entonces se comió al rey y a toda la corte de una sentada.
Grush grush, ñam ñam, grump grump, ¡glocs!
Como se encontraba muy solo, decidió emprender de nuevo otro viaje. Y anduvo y anduvo...
Un día, el principito huérfano se encontró a la otra mitad del monstruo que había ido hacia el oeste.
“Ya tengo nombre, ¿sabes? Un nombre muy bonito”.
Le dijo el monstruo del oeste al príncipe: “¿Para qué sirve un nombre? Sin nombre también se puede ser feliz. Míranos a nosotros: somos monstruos sin nombre”.
Y con estas palabras, el monstruo del este se comió al del oeste.
“Ahora que por fin había conseguido un nombre, no tengo a nadie que me llame para recordarlo. Con lo bonito que es mi nombre… Johan”.
¡Muy buenas! Hoy me paso para anunciar una nueva publicación, de mano de la joven autora Sandra C. Gallegos, más conocida en la bloggosfera por el nombre de Azahara. Para quienes no la conozcáis, Sandra también ha publicado con anterioridad la novela Magia Medieval, aparte de estar trabajando en otras novelas, algunas de las cuales podemos leer ensu blog. La verda, basta con echarle un vistazo a sus obras para darse cuenta de la versatibilidad de la autora, que puede escribir sobre temáticas muy diversas sin despeinarse. De esta forma, mientras que con su primera publicación, Magia Medieval, nos ofrecía una historia fantástica ambientada en la edad Media, con su segunda publicación Días sin fin nos trae una trama policíaca con mucha pinta de contener buenas dosis de acción y romance.
Como he dicho, la novela ya está disponible y puede ser pedida en cualquier librería o directamente comprada a través de la web de la editorial, así que os animo a echarle una ojeada. Os pongo la información general:
Richard Hatch, un peligroso criminal líder de una banda de secuestradores y asesinos, se ha encaprichado de Rachel Rivers, una bella inspectora de policía que tiene encandilados a varios hombres; entre estos se encuentra Brian Kelley, compañero de trabajo de la muchacha y amigo de su hermano mayor, Dave Rivers. La misión de los dos jóvenes inspectores consistirá en evitar que Richard Hatch lleve a cabo su propósito de secuestrar a Rachel... pero las cosas se complicarán considerablemente al producirse un atraco en la comisaría, liderado por el propio Richard Hatch.
Brian visitará la muerte muy de cerca. Dave estará a punto de morir víctima de una brutal paliza. Rachel se verá obligada a obedecer los deseos y órdenes del criminal Hatch. Adam Rivers, hermano mayor de Dave y Rachel, será el único que permanezca eternamente optimista y levantando los ánimos de los suyos.
Pero incluso él lo tendrá difícil para sobrevivir.
Bueno, la novela pinta muy bien y espero que tenga éxito en el mercado editorial. ¡Mucho ánimo desde aquí a la autora! ^^