El Señor de los Anillos + Ghost Love Score = Felicidad

Escrito por las patitas de Cucaracha en su guarida martes, agosto 31, 2010

Me encantan los videos musicales, soy adicta a ellos. Bueno, corrección: me encantan los vídeos musicales buenos, editados para que concuerden con la música. Esos que se limitan a reproducir una escena completa de la película/ videojuego en cuestión sin ningún tipo de ritmo ni concordancia con la canción me parecen insufribles, un desperdicio.

De todos los que he visto (y en mi opinión), éste es el que más me ha gustado de los que han hecho con mi canción favorita de todos los tiempos: Ghost love score (sí, volvemos a Nightwish ^^). Creo que nunca me cansaré de ella. Lo que transmiten las canciones de éste grupo es pura magia.
En fin, lo dicho, dejo el vídeo que, aunque tiene una calidad regular, creo que es el que más justicia hace a la canción y viceversa. 





Volveré dentro de poco para hablar de unos libros que llevan acechándome desde hace mucho, pero que han entrado de lleno en mi vida hace apenas unos días, quedada incluída. ¡Ah, y aprovecho para hacer publicidad por si algún despistado extra se pasea por aquí!


QUEDADA DE SINSAJO EN SEVILLA

El próximo día 2 de septiembre sale a la venta el tercer libro de la saga de Los juegos del hambre (Ea, ya sabéis de qué libros estaba hablando XD). Para celebrarlo, se ha organizado una quedada en varias ciudades, entre ellas Sevilla. la programación básicamente es:

Lugar: Centro de la plaza Nueva.
Hora: 12:00 - 12:30 (hay margen de tiempo, como veis)
Datos extra: de 17:30 a 18:30 se celebrará una lectura de los primeros capítulos en FNAC. Posiblemente, haya sorteos y merchandising. Aparte, se grabará un vídeo con todos los participantes de la quedada para ponerlo en común con las otras ciudades, y hacer una especie de "macro-vídeo" todos juntos.

Pinta bien, ¿eh? Pues ya sabéis, sevillanos y habitantes de otras ciudades cercanas, no dudéis en apuntaros.

¡Nos vemos!

"A siren from the deep came to me, sang my name my longing. Still I write my songs about that dream of mine... Worth everything I may ever be"

...y un gran paso para mí

Escrito por las patitas de Cucaracha en su guarida miércoles, agosto 18, 2010

Hace unos meses escribí un post sobre la decisión de tomar las riendas de mi vida y dejar de esperar a que las cosas sucedan por sí mismas. Y sí, empecé a cumplir mi autopromesa bloggera y apliqué esa determinación en varios aspectos de mi vida. Sin embargo, hoy es un día importante para mí, ya que ha sido hoy cuando he empezado a cumplirla respecto a mi meta, mi sueño... ahora mi objetivo de conseguir publicar mis historias. Hoy he enviado una novela a un concurso. Mi querido librito anda ahora dentro de un paquete estrecho, junto con otros clones suyos, rumbo a la gran ciudad donde será leído y evaluado.

Bueno, para ser estrictos, ese "gran día" del que hablo fue más bien el día en que tomé la decisión de hacerlo, de destinar aquella novela ligera y humorística a participar en un premio literario, sólo por probar suerte. Así fue como me lo dije, justamente así: "Vamos a probar suerte". Incluso creé una carpeta en el escritorio de mi portátil con ese nombre, para guardar los documentos que iba escribiendo. No lo he hecho porque crea que mi novela sea una aspirante fuerte a ganar el premio porque, sinceramente, no lo creo. La considero entretenida, ligera, y me disfrutado muchísimo escribiéndola (tanto que, después de terminarla (tras haber pasado semanas, un día tras otro, escribiendo de forma intensiva), incluso sentí ganas de llorar por un momento). Pero no creo que vaya a ganar. ¿Para qué la envío, entonces? Pues, como he dicho, por probar suerte.

Porque, ¿quién sabe? A lo mejor mi novela consigue llamar la atención de alguien y acaba por ser publicada, como pasa en muchas ocasiones. O puede que no, y pase sin pena ni gloria... no lo sé, procuro no pensar mucho en ello; ya he echado la papeleta, y ahora me olvidaré del tema y seguiré escribiendo. Porque la verdadera razón por la que lo he hecho ha sido para sentir que estoy haciendo algo, luchando por conseguir lo que quiero. La primera y única vez que me presenté a un concurso, yo aún era una enana que no sabía buscar un concurso que se ajustara a mi forma de escribir, y no tenía ni idea siquiera de a dónde estaba enviando mis escritos. Recuerdo que era un concurso pequeño, organizado por un ayuntamiento de un pueblo cercano, y me enviaron una carta invitándome a asistir a la ceremonia en la que se entregarían los premios. Fui con toda mi ilusión, acompañada por mis padres. Por supuesto, no me comí una rosca. Pero, por lo menos, salí de allí con una experiencia más que anotar, y habiendo pasado una agradable velada escuchando a un cantautor en busca de reconocimiento. Luchando por lo que quería, igual que yo. Todavía recuerdo su voz, y el estribillo de un par de sus canciones.

Y, desde entonces (y merezco un buen capón por ello) no he vuelto a terminar nada de lo que he escrito. Todo lo he ido dejando a medias, pues ninguno de mis relatos me convencía o me animaba a seguir. Años y años en letargo... en serio, cada vez que lo pienso me entran ganas de autocastigarme al estilo Dobby. Hasta que, por fin, esta primavera, conseguí terminar algo. Fue una tontería, un relato sobre un momento de pánico que sufrí en determinado momento, una especie de homenaje a El cuervo de Poe desde mi propio punto de vista, pero el caso es que me gustó el resultado. Y me animé a seguir, reviviendo novelas que había dejado en un cajón, escribiendo más relatos cortos... Y al final empecé con otra novela, una bastante cortita. Y me propuse acabara, costase lo que costase.

Por eso, cuando esta mañana la encargada de la papelería (que estaba de los nervios, porque tenía mucho trabajo por hacer a causa de los exámanes de recuperación del instituto) por fin me ha entregado mis copias encuadernadas, cuando he podido sentir el peso de las hojas de papel, pasarlas, leerlas y decir mentalmente "esto lo he escrito yo", la sensación ha sido indescriptible. Hacía demasiado tiempo que no podía experimentarlo. Lo había conseguido.

Así que, sea cual sea el porvenir de mi historia, lo verdaderamente importante es que he dado el primer paso hacia un camino que siempre soñé con recorrer, y que ahora está más cerca que nunca.

PD: ¡Por fin actualizo, que llevo todo el verano durmiéndome en los laureles! Sin darme cuenta, se me ha pasado el primer cumpleaños del blog. ¡No me puedo creer que esto siga vivo después de un año!
Tengo pensado colgar unas cuantas entradas, una "crónica por fascículos" sobre el viaje que he hecho durante las vacaciones, recorriendo los pueblos del camino de Santiago francés. Tengo escritas la mitad, aunque también pensaba poner algunas ilustraciones... Eso ya me lo pensaré, que tampoco es que sea un as dibujando (XD). A ver si las voy colgando poco a poco. Ha sido un viaje muy bonito y, en cierto modo, ha cambiado mi forma de ver algunas cosas. estoy deseando recorrer el camino a pie, en cuanto tenga oportunidad.

Había una vez dos alquimistas... (homenaje a una gran historia)

Escrito por las patitas de Cucaracha en su guarida lunes, julio 12, 2010

Después de tanto tiempo, ha llegado el día que tan lejano parecía hace unos meses. Ahora que está aquí, como ocurre con todos los finales esperados con ansia durante mucho tiempo, me encuentro con unas ganas terribles de reír de alegría como una loca, y también de llorar al pensar que ha terminado.
Estoy hablando, señoras y señores, del final de El Internado.






…



Sí, obviamente es broma (no he podido resistirme XD).

En realidad hablo de Full metal alchemist, versión original del manga, o de la misma historia en versión animada, Full metal alchemist: brotherhood. No voy a entrar en diferencias con el primer anime de full metal (llamado Full metal alchemist, a secas), aquél que salió en 2003; tan sólo me centraré en la historia original, porque es a la que he estado enganchada durante todo este año, en pantalla y papel, la que me ha hecho sufrir hasta el final, y la cual volveré a leer / ver tarde o temprano para volver a disfrutarla.


Para aquellos que no conozcan la trama de esta serie, permitid que os la presente. Full metal alchemist se desarrolla en un mundo en el que la alquimia (ciencia que permite transmutar elementos, pudiendo transformar objetos según su composición) es tan o más importante que el avance tecnológico, especialmente en el país de Amestris (en el que se desarrolla la historia), llegando a ser usados los alquimistas del ejército como armas humanas en las numerosas guerras con los países vecinos. La historia comienza con la infancia de los hermanos Edward y Alphonse Elric, en un pueblecito campestre y pacífico. Su padre, Van Hohenheim, poderoso alquimista, abandona su hogar y su familia siendo ellos todavía pequeños, sin ofrecerles una explicación. Por desgracia, su madre no tardó en morir poco después, consumida por una enfermedad. Después de la desgracia acontecida, Edward y Alphonse (quienes habían comenzado a estudiar los principios alquímicos por su cuenta), decidieron avanzar en sus estudios para lograr lo que ningún alquimista había logrado: una transmutación humana, para traer a su madre de vuelta. De esta forma, cuando se sintieron preparados, realizaron el peligroso experimento en un exceso de confianza. Como consecuencia, Edward perdió la pierna izquierda y Alphonse desapareció por completo, dando lugar a un ser vivo amorfo y sufriente que poco tenía que ver con su madre. Arrepentido, Edward realizó una nueva transmutación, atando el alma de su hermano a una armadura y pagando su brazo derecho como precio.
A partir de ese momento, los dos hermanos emprenden un viaje en busca de alguna forma de recuperar sus cuerpos y enmendar su error, siendo su principal objetivo la poderosa piedra filosofal. Sin embargo, la búsqueda los lleva irremediablemente a toparse con unos seres al parecer inmortales, denominados homúnculos, que parecen estar implicados en un plan de grandes dimensiones, controlado por un ser que se oculta en el interior de la tierra… Y hasta aquí puedo leer ;)

En fin, ¿por qué me gusta tanto esta serie? Hay muchas razones, y tampoco quisiera extenderme demasiado. Está la coherencia de la historia, esa habilidad de la autora, Hiromu Arakawa, para hilar todas las tramas y subtramas de modo que la historia evolucione casi de forma natural, pero dando giros y sorpresas inesperadas que consiguen sorprender sin parecer estar fuera de lugar. También cabe hablar de la maestría con la que consigue que todos los personajes tengan sus quince minutos de gloria, apareciendo siempre en el momento oportuno, cuando ya casi nos habíamos olvidado de ellos. Éste es otro punto fuerte de full metal a mi forma de verlo, los personajes. Me gusta su personalidad definida, las relaciones que se dan entre ellos, las diferentes posturas e ideales que adoptan ante los hechos y el desarrollo que éstos sufren a medida que avanza la trama.


Está, además, la variedad de temas que se tocan (algunos más directamente que otros) en esta historia. Me refiero, por ejemplo, a la guerra contra países contra países con menos armamento en posesión, la religión, la filosofía, la bioética o incluso la inteligencia artificial. También se dan múltiples referencias históricas y religiosas (poniendo como ejemplo la conocida puerta de la verdad, en la que aparece un grabado del famoso árbol de la vida).



Y sobre todo, me gusta Full metal alchemist por su principal mensaje, seguramente el más importante de todos los que pretende expresar. Con una trama tan trágica, tan tensa y llena de peligros, con momentos tan dramáticos y angustiosos, nos encontramos cada dos por tres con situaciones y diálogos cómicos, con los que no tienes más remedio que echarte unas risas. Los protagonistas no se permiten el estado de debilidad que supone la rendición, el dejarse llevar por la derrota, sino que persisten y siguen levantándose y caminando hacia delante hasta el mismo final, con determinación, aunque nada les asegure un bien mayor al final de ese camino (Como curiosidad, hago notar que la imagen de los hermanos Elric caminando de espaldas a nosotros a lo largo de una vía de tren que se extiende hasta el infinito se repite bastante en openings y endings de los dos animes, imagen simbólica de lo que pretendo transmitir). Es una idea limpia, pura, simple en realidad, es el espíritu fresco de full metal que ha cautivado a tantos fans. Qué se le va a hacer, esa actitud es algo que me motiva; los considero unos valores muy humanos que me impulsan en mi propia trayectoria cuando los siento en las personas a mi alrededor, que luchan por seguir caminando por sus propias vías de tren.





Por todo esto… [SPOILER DEL FINAL, NO LEER EL SIGUIENTE PÁRRAFO SI NO QUIERES QUE TE DESTRIPE ALGO] Me alegro muchísimo del final feliz. Ha muerto gente en el camino (por ejemplo Hohenheim, mi personaje favorito), se ha sufrido mucho y ha habido múltiples pérdidas, pero al final todos consiguen la vida que ansiaban, fortalecidos por la experiencia. En cualquier otra historia, este final me hubiera sabido a algo decepcionante, trillado… pero en esta ocasión lo prefiero así, me encanta ver cómo todos acaban felices y siguiendo su camino. Y encima, sonando Hologram de fondo, con esas fotos del final. ¡Esa canción me pone de un buen humor…!


Bueno, pues… sólo me queda añadir la conclusión final, la más importante…


…





Las pilas no recargables no deben ser recargadas.



Recordadlo. Y recordadme a mí cuando lo recordéis.


¡Nos vemos!


PD: ¡He pasado el curso limpio! Ha costado, pero mereció la pena el esfuerzo.

PD2: Este blog está a punto de cumplir un añito. Fíjate tú, ¡cuánto he durado!

PD3: Me encanta escribir post-datas.


PD4: Como estoy de buen humor y ya que la he mencionado, pongo la canción Hologram, de Nico touches the walls:


Cosas cotidianas que... (2)

Escrito por las patitas de Cucaracha en su guarida viernes, julio 09, 2010

Cosas cotidianas que la gente realiza diariamente sin darle la mayor importancia y cuyo procedimiento no soy capaz de entender y/o ejecutar.


Número dos: Recogerse el pelo en un sencillo moño sujeto tan solo con un lápiz atravesado, sin que se caiga, sosteniendo todo el pelo indefinidamente hasta que su dueño se cansa y retira el utensilio de la cabellera como quien no quiere la cosa.


En serio, ¿cómo... cómo lo hacéis? ¿Cómo lo hacéis?

Despiste monumental

Escrito por las patitas de Cucaracha en su guarida jueves, junio 17, 2010

Hoy, mi subconsciente ha confundido el semáforo de los peatones con el de los vehículos. Al principio no me di cuenta, pero ya se encargó de recordármelo amablemente el autobús y su pitido apocalíptico que se dirigieron hacia mí desenfrenados sin bajar de velocidad, haciéndome corretear como una cabra, y la moto que vino hacia mí acto seguido, de la misma forma y por el otro lado. Por lo menos sólo fueron dos, y sigo de una pieza. Eso sí, he llegado a tres conclusiones (probablemente, las tres ciertas); o los exámenes finales desgastan mucho, MUCHO el cerebro; o tengo que dormir más horas y dejarme de trasnochar... O era cierto que mi despiste no es normal.

En fin, escribo esta batallita como recordatorio, ya que hace algunos meses le dediqué un post a la falta de confianza en uno mismo. Me parece justo dedicarle otro al exceso de ésta. Ya sabes, Cucaracha; los extremos no son buenos... Que no te lleven a confundirte de lucecita verde otra vez.

¡Ya queda menos para acabar el curso! ¡Ánimo, si algún estudiante más se pasa por aquí! Os doy todo mi apoyo.

PD1: Ya tengo mi ejemplar de Crypta firmado por Care Santos. Me lo dedica como a Cucaracha en su guarida. Me ha hecho muchísima ilusión que me lo dedicara por este seudónimo. Y también conseguí una firma de Eduardo Mendoza en un Sin noticias de Gurb que ya tenía ganas de leer. Si no recuerdo mal, los primeros dos libros firmados de mi vida, y espero que no los últimos.

PD2: Master, apprentice, heartborne, seventh seeker...


Conocí a Nightwish en su día gracias al disco Once. Ahora, me ha entrado la fiebre Nightwish (una fiebre bien fuerte, por cierto) y estoy escuchando los temas más antiguos y también los más nuevos... Me gustan a partes iguales. Tanto que me he comprado el Dark Passion Play y alguien está en vías de regalarme Century Child. Sí, soy feliz.

Volveré pronto con otro post que no tenga nada que ver con éste... qué blog más raro me está quedando, leñe.