Mi colección de libros firmados por sus autores (¡y sus anécdotas!)

Escrito por las patitas de Cucaracha en su guarida martes, octubre 07, 2014

¡Muy buenas! Casi cumplo con mi idea de escribir una entrada al mes. ¿Podemos decir que los 10 primeros días de octubre cuentan como septiembre?

En fin, que los plazos y yo no nos llevamos bien ya está más que comprobado. Ahora pasemos a otro tema.

El fin de semana pasado estuve en el Encuentro de Literatura Fantástica que se celebra cada año en Dos Hermanas. Es el 4º encuentro al que voy, pues el ambiente que se respira por allí es adictivo y me enganchó desde el primer año. A día de hoy sigo intentando recuperarme de esa sensación de "borrachera literaria" que pillé el sábado.

El caso es que, mientras volvía felizmente a mi hogar con mis libros firmadetes por Victoria Álvarez y Manel Loureiro (dos ponentes de este año en el Encuentro), me puse a pensar en aquellos días, que parecen todavía tan recientes, en los que yo leía crónicas sobre ferias del libro y encuentros literarios en diversos blogs y pensaba con frustración: "No tengo ni un solo libro firmado por su autor". Era un vacío que me pesaba, porque considero que el hecho de que un autor te dedique un libro con su puño y letra es un acercamiento muy bonito. Técnicamente es sólo un garabato, pero ese garabato ha sido escrito por la misma persona que ideó el universo que se encierra en esas páginas, y te lo ha dedicado solamente a ti. En fin, no sé para qué me esfuerzo en explicarlo: seguramente los que os paréis a leer esta entrada ya conocéis esa sensación de satisfacción que producen los libros firmados.

El caso es que, después de evocar aquellos recuerdos, comencé a hacer la cuenta de todos los libros firmados que he ido consiguiendo durante estos años. Y oye, no son pocos; que yo recuerde, ahora mismo tengo 19 en total (puede que se me haya escapado alguno. Espero que no).

Aquí os pongo la foto de las dedicatorias en cuestión junto con la breve historia de cómo y dónde las conseguí. Lo cierto es que hay algunas anécdotas bastante curiosas.


Manel Loureiro - Apocalipsis Z: el principio del fin.
Voy a empezar por las firmas que he conseguido en este ELF2H. Conocí a Manel por primera vez en el Encuentro de Dos Hermanas de 2011, cuando llevó a cabo junto con Antonio Martín Morales aquel memorable debate de Vampiros vs Zombies (¡todavía tengo guardado por ahí un archivo con las frases más célebres que se dijeron en aquel debate!). Quise comprar El principio del fin en aquella ocasión para poder llevármelo firmado, pero por desgracia no llevaba suficiente pasta encima. Así tal cual se lo confesé al autor (se quedó un poco WTFado, como es de esperar), pero tuvo la amabilidad de firmarme el póster del encuentro para tener un recuerdo de aquel debate que tanto nos hizo reír. Este año, por suerte, Manel ha vuelto al ELF2H y he podido llevarme mi librito y conseguir esa firma pendiente.


Victoria Álvarez - Tu nombre después de la lluvia y Hojas de dedalera.
La firma de Hojas de dedalera es del año 2012, y la de Tu nombre después de la lluvia es del sábado pasado. ¿Por qué entonces en la dedicatoria más reciente pone "Para Celia, a la que me alegro mucho de haber conocido por fin en persona"? Os cuento: la firma de Hojas... la conseguí en la Feria del Libro de Madrid de 2012, durante mi primera Blogger Lit Con. Por aquel entonces aún no había leído la novela, pero la tenía porque me había llamado mucho el tema y aproveché para ir a la caseta en la que estaba Victoria y que me la firmase. Cuando leí el libro más adelante y, dado que empecé a usar Facebook para poder estar mejor al tanto de las novedades del mundillo literario, acabé entablando contacto con la autora. 
En este último encuentro de Dos Hermanas me presenté por mi nick de Facebook y me reconoció (lo cual me hizo mucha ilusión ^^). De lo que no me acordé es de que nunca le había mencionado que técnicamente ya nos conocíamos (obviamente, ella no se iba a acordar de una desconocida después de tanto tiempo... y menos aún si aquella desconocida estaba tan zombi por haberse pasado el día recorriendo la Feria del Libro de arriba abajo que parecía más muerta que viva X_D). Así que ese es el porqué de esta nueva dedicatoria.


Laura Gallego - Dos velas para el diablo

¡Tengo una firma de Laura Gallego! ¿Tuve que tragarme 4 horas de cola para conseguirla? Pues la verdad es que no. Esta firma la conseguí también en el ELF2H de 2011; Laura hizo la conferencia inaugural de las jornadas, y el día anterior por la tarde estuvo firmando libros. Sí, hubo una cola kilométrica, pero yo tuve la inmensa suerte de tener a alguien que nos guardó un buen sitio casi al inicio. De hecho, creo que fui la 4ª o la 5ª; eso significa que pillé a Laura todavía fresca y con las muñecas sin triturar por sobrecarga de firmas, por lo que pude incluso intercambiar unas palabras con ella. No podría decir exactamente qué palabras eran esas, porque estaba demasiado nerviosa en ese momento y ni las recuerdo... pero oye, ahí queda la experiencia. Dos velas para el diablo es una de mis novelas favoritas de Laura, y el hecho de tener su dedicatoria precisamente en ella significa mucho para mí.



Eduardo Mendoza - Sin noticias de Gurb
Creo que esta es la dedicatoria que más atesoro de todas las que tengo. En la Feria del Libro de Sevilla de 2010, ese evento al que tantísimo cariño le tengo, Eduardo Mendoza fue a ofrecer una charla, no recuerdo si era una conferencia inaugural o algo por el estilo. Mi hermana y yo fuimos a verle muy ilusionadas y, al terminar, nos acercamos en medio de toda la multitud y le tendimos nuestros libros. Ella llevaba su La verdad sobre el caso Savolta, y yo mi Sin noticias de Gurb. Aún me recuerdo perfectamente buscando qué palabras podría decirle cuando lo tuviera delante, hasta que al final me entró la timidez y acabé por no decir nada más allá del "hola" reglamentario y mi nombre cuando me lo preguntó (un defecto mío que, en múltiples ocasiones, resulta un verdadero incordio). También tengo la imagen grabada de estar sentada junto a mi hermana en las escaleras del ayuntamiento, justo después de la firma, intentando descifrar qué leches ponía en las dedicatorias. Transcribo la mía por si no se entiende: "Para Celia, este viaje terrestre de un extraterrestre despistado".


Care Santos - Crypta, Bel: amor más allá de la muerte y Habitaciones cerradas.
Care es la autora que más libros me ha firmado. No sólo están estos tres, sino que también tengo por ahí un La muerte de Venus dedicado para mi hermana. El primero, Crypta, lo gané a través de un concurso de microrrelatos demoníacos que organizó la autora a través de internet para la promoción del libro. Al parecer era el primer ejemplar firmado que había de la novela, y me llegó a casa dedicado literalmente para Cucaracha en su guarida, que era el sobrenombre con el que participé. Confieso que esto me hizo muchísima ilusión.
Pero claro, no es lo mismo recibir un libro firmado por correo que encontrarte cara a cara con el autor y vivir esa experiencia en vivo, así que durante la Feria del Libro de Sevilla de 2011 aproveché la visita de Care para llevarle mi Habitaciones cerradas y soltarle: "yo soy Cucaracha" (su cara de "Pero qué coj...?" fue muy épica). Creo recordar que me dijo que se acordaba de mí y del tema del concurso. Al año siguiente, durante la Blogger Lit Con del 2012 en la Feria de Madrid volvimos a vernos las caras y le llevé mi ejemplar de Bel, ya por puro vicio.


Laura S. B. - El juego de Claudia y El letargo del pájaro de fuego

El juego de Claudia lo conseguí por pura casualidad: había quedado con una amiga para ir a una presentación doble en la que estarían Laura y la autora de Juegos de seducción. Digo que fue por pura casualidad porque, básicamente, me apunté al plan tan solo por el mero hecho de quedar un rato con esa amiga a la que hacía unos meses que no veía. Pero, una vez allí, me llamó la atención el libro y decidí llevármelo aprovechando que estaba allí la autora para dedicármelo. Acabé bebiéndomelo aquella misma tarde.
Más adelante, empecé a leer mucho por internet el título de El letargo del pájaro de fuego. Justo en esos momentos yo andaba buscando temáticas de ciencia ficción, así que lo apunté en mi lista de "libros que conseguir". Acercándose la Feria del Libro de Sevilla de 2012, volví a ver a Laura en un Biblioforum, un evento de tertulia literaria de Sevilla al que suelo ir bastante. Recuerdo que, durante aquella tarde, acabé de convencerme del todo de que tenía que hacerme con ese libro. Así que, durante la Feria del Libro, cuando me encontré a la autora firmando ejemplares, aproveché para comprarlo. Y que conste que llevaba presupuesto limitado y tuve que soltar un libro de Dickens para hacerlo, ¿eh?



Alberto Morán Roa - El rey trasgo

Esta es curiosa porque la "verdadera" dedicatoria está en un marcapáginas en lugar de en el libro en sí. ¿Y eso? A ver, resulta que, el mismo día que me encontré a Laura S. B. en la Feria del Libro de Sevilla, Alberto Morán estaba firmando en el mismo stand. El rey trasgo también estaba en mi lista de libros pendientes; pero con la calderilla que llevaba encima sólo tenía para un libro y, como comentaba antes, en ese momento me apetecía más algo tipo ciencia ficción. Se lo conté tal cual al autor (sí, otra vez. Sí, tengo que dejar de decirle a los escritores que no llevo pasta para comprar sus libros XD) y al final nos dedicó un marcapáginas a mi novio (que venía conmigo) y a mí, con un dibujito y todo.
Después de aquello, volví a ver a Alberto en un par de eventos literarios; pero, por unas razones u otras, al final siempre acababa por no poder comprarme el libro. Finalmente, alguien me regaló El rey trasgo las navidades pasadas, y cuál fue mi sorpresa al abrirlo y encontrarme que ya tenía una dedicatoria. Resulta que la persona que me lo regaló lo había comprado en el Bibliocafé de Valencia y, al parecer, el autor les había dedicado a los mismos dueños de la librería los ejemplares que se venderían allí. Me pareció un detalle tan simpático que decidí que no iba a "mancillar" ese ejemplar con otra firma. Así que la verdadera dedicatoria se ha quedado así: anexa en un marcapáginas.



Sandra C. Gallegos - Días sin fin.
Conozco a Sandra desde hace un buen puñado de años gracias, principalmente, a la saga Los juegos del hambre. Tengo todos sus libros; el primero de ellos, que fue la primera edición de Magia medieval, lo compré en librerías. Debido a varias causas (sobre todo a que tengo la cabeza a las tres de la tarde y se me olvida), nunca lo llevaba envima cuando me encontraba con ella y por eso sigue sin firmar. Días sin fin, si no recuerdo mal, se lo compré directamente a la propia Sandra, por lo que pudo dedicármelo antes de enviármelo. Lo guardo con mucho cariño porque me hace muchísima ilusión que una amiga mía persiga mi mismo sueño y que, además, se lo esté montando tan bien para conseguirlo. No sé, esas cosas llegan a la patata.
Por cierto (y esto lo comento por presumir y ya está, para qué negarlo); mi nombre aparece en los agradecimientos de su antología Trece ^^ .


Saskia Hidalgo - El poeta (relato incluido en la antología El escritor).
Saskia es otra amiga a la que conocí de la misma forma que a Sandra y con la que también he seguido manteniendo el contacto. Hace un par de años, las tres participamos en una antología de relatos de 1000 palabras organizada a partir de un concurso. Mi intención era ir consiguiendo la dedicatoria de todos los autores participantes (dentro de mis posibilidades geográficas), pero la idea fue cayendo poco a poco en el olvido. Sin embargo, no podía faltar la firma de Saskia; tener un proyecto en común me parece algo muy bonito y quería tener ese recuerdo. Teniendo en cuenta lo mucho que siempre me ha apoyado en mis andaduras literarias, es un orgullo tener un relato suyo dedicado.


David López Rodriguez - Filippo: amor reencarnado.
A David lo conocí debido a que ambos participamos en la antología 152 rosas blancas. Por líos relacionados con una presentación de la antología que se iba a organizar en la Feria del Libro de Granada (2014) y que al final no tuvo lugar, al final acabé animándome a ir a la presentación del Filippo de David. Desde entonces hemos estado en contacto, y nunca me cansaré de repetir lo mucho que me ha ayudado con la promoción de mi Ontromus. La verdad es que este libro firmado es un buen recuerdo de aquella feria, que no tuvo ningún desperdicio.


José Antonio Cotrina - La cosecha de Samhein.
Esta me encanta. También la conseguí en la Blogger Lit Con de 2012 (¡qué gran año!). Para quienes no han asistido al evento, os cuento que normalmente la gente lleva una tarjetita en el pechamen indicando su nick y la URL de su blog. Así que, efectivamente, me pasé el día recorriéndome la Feria del Libro de Madrid con un cartelito enorme (me pasé un poco con el tamaño) en el que ponía "Yo soy CUCARACHA". Groot estaría orgulloso. El caso es que llegué al stand en el que estaba José Antonio Cotrina, libro en mano, y se lo tendí. Al ir a cogerlo, escuché que alguien le decía: "¡Mira, José Antonio! ¿Has visto el nombre que tiene puesto?". Y entonces Cotrina vio mi "tarjetita" y se empezó a descojonar vivo. Al final no pudo resistirse y me puso esa dedicatoria que veis. Y qué queréis que os diga, yo encantada de ir por ahí haciendo reír a la gente :P


Carolina Iñesta Quesada - El guardián de los secretos.
Este libro también lo conseguí en una BLC, esta vez en la de 2013. Carolina (ahora también conocida como Catherine Roberts) fue muy maja, estuvimos hablando un ratito y me preguntó si también escribía: de ahí lo de "que ama la literatura". 


Javier Ruescas - Play y Show.
Ni idea de por qué la primera foto sale tan naranja. Celia 18 - Cámara 1.
Una vez más, ambos libros los conseguí en la BLC 2013 (¡benditas BLC!). Play lo compré, pero Show me tocó de regalo gracias a una encuesta que hice fingiendo que había leído 50 sombras de Grey. No me juzguéis: mentí como una bellaca, pero es que no me interesan nada las 50 sombras y un libro gratis es un libro gratis.
Así que aproveché para que Javier me los firmara. Cabe decir que, después de esperar media hora de cola, cuando me tocó el turno el autor ya tenía una cara desesperada de "quiero irme a dormir" que daba penilla. Pero, aún así, se curró dos dedicatorias de página entera con sus dibujetes incluidos. Se agradece.


Carlos Ruiz Zafón - La sombra del viento.
Esta la he dejado para el final porque (por muy ñoño que suene) cuando la miro no siento absolutamente nada. Ni vi la cara de Zafón mientras lo firmaba, ni puedo evocar el calorcillo de un recuerdo feliz relacionado con la firma... Lo único bueno que recuerdo fue la estupenda compañía junto a la que soporté aquella interminable hora de cola al sol de junio durante la BLC 2012. Cuando al fin llegué al stand, lo único que encontré fue a un desconocido que me pidió el libro y me preguntó mi nombre. Ese desconocido se lo pasó a Zafón, que lo garabateó sin ni siquiera mirarme, y luego otro desconocido diferente me lo devolvió. 
A ver, entiendo que siendo un autor supeventas haya que acelerar un poco el proceso y que no pueda pararse mucho tiempo con cada persona (y también entiendo que tal vez aquella forma de hacer las cosas no fuese idea suya), pero lo que busca la gente al ir a una firma de libros no es una fábrica de firmar, que yo sepa. Como mínimo mínimísimo, dejad que el autor sea quien agarre el libro, leches.

Y ya por último...


Aún me duele no haber ido al Celsius 232... Snif...

En fin, amigos cucarachos, estos son todos mis libros dedicados. Espero que os haya gustado. Si habéis leído hasta el final, ¡enhorabuena! Habéis ganado... cosas. Cosas nazis.

¿Y vosotros? Contadme: ¿tenéis libros firmados? ¿A cuáles les tenéis más cariño?

Un besote y ¡nos vemos!

Ah, pero ¿yo tenia un blog personal?

Escrito por las patitas de Cucaracha en su guarida martes, agosto 19, 2014

*Llamando a la puerta* ¿Hola? ¿Queda alguien que se asome todavía por aquí?

Pues sí que hacía tiempo que no escribía nada en este blog. De hecho, esta es la primera entrada del año 2014. Nunca me había pasado tanto tiempo sin escribir ni siquiera una entrada cortita. Siendo sincera, no me siento culpable por ello; creo que siempre hay que adaptarse a las circunstancias de la vida, y si eso conlleva dejar algunos proyectos en reposo durante una temporada... pues qué le vamos a hacer.

Pero no creo que una pausa larga suponga el fin de todo un blog que, a pesar de todo, lleva sobreviviendo ya 5 añitos. Así que aquí estoy, sin ninguna idea de qué contar pero con ganas de decir algo. 

En estos meses ha habido cambios drásticos y cosas que no han cambiado un ápice. Yo sigo ahí sin para de hacer cosas. Terminé mis estudios y ahora estoy organizando mis perspectivas futuras. Respecto a la literatura, ha sido un año muy productivo. La promoción de Ontromus está yendo genial a mi parecer, y todavía quedan varios pasos que dar en ese sentido; de todo eso ya hablo largo y tendido en el blog de la novela, por si queréis saber más detalles de nuestras cafrerías. También sigo escribiendo; escribo cuentos, esquemas de nuevas historias y también le dedico tiempo a mi eterna novela inacabada. Ah, y sigo intentando buscarle un hueco a aquel manuscrito que al final no me publicaron. Tengo una corazonada con él, aunque a lo mejor es simplemente un revoltijo de sueños y esperanzas.

¿Cuáles son las perspectivas de este blog? Pues la verdad es que no lo sé. Lo que tengo claro es que no lo voy a cerrar: no prometo actualizaciones frecuentes, porque sé que no lo cumpliría, y ni siquiera sé qué voy a escribir en él a partir de ahora. Pero como tampoco molesta estando abierto, pues no creo que merezca la pena comerse la cabeza con el tema :P

Pero, dejando un poco al lado la frialdad, lo cierto es que me gustaría seguir escribiendo regularmente, aunque sea una vez al mes. Sigo sintiendo que tengo cosas que contar, aunque sean las chorradicas y reflexiones que no cuento en ningún sitio más por no encajar en otros lugares. Tal vez siga con las reseñas, no sólo de libros sino también de películas, series o videojuegos, o tal vez me dedique a subir fotos con las manualidades que estoy haciendo últimamente (un nuevo hobby que encontré durante las Jornadas Tierra de Nadie 2014). Incluso puede que caiga algún vídeo. Seguramente sea un poco de todo: son muchos los proyectos y las ideas que tengo en mente.

Y dicho esto, sólo queda despedirme y decir esa palabra que tanto me gusta:

VOLVERÉ.

¡Un saludo!


Ese monstruoso 2013 (última entrada del año)

Escrito por las patitas de Cucaracha en su guarida martes, diciembre 31, 2013

No, no, no; este año no se me puede pasar lo de la entrada de despedida del 2013. Ya me pasó el año pasado, que fue un 2012 cojonudo que quedó finalmente sin broche final, y todos los motivos que tuve para no escribir la entrada me supieron después a excusa barata. Este año no puede quedar sin un buen final puesto que es un año para el recuerdo. Sea como sea, esta entrada se publicará antes de las 12 de la noche.

Pues el 2013 ha sido un año importante. Ha sido un año, como no podía ser de otra forma, lleno de monstruos.

Y esto es remarcable porque, y he aquí algo parecido a una breve sinopsis que he repetido ya hasta la saciedad, confieso que desde muy pequeña he convivido con un monstruo. No os imaginéis aquí a una criatura con cuerpo de mujer, ojos fieros e instinto asesino, ni a un engendro horripilante cuya simple visión menguaría nuestra cordura. Imaginad mejor a un ser simpático y pequeñito y, eso sí, muy muy charlatán; un bicho con una vocecita aguda que no para de dar toquecitos al hombro y señalar lugares, gestos, frases, melodías, ideas, palabras evocadoras, recuerdos emotivos y mil cosas más, mientras no para de hablar sobre "¿Qué pasaría si...?", "Si montásemos todo esto en una historia..." y, al final de todo eso, su gran frase: "Para que todo esto tome forma y sea algo real de alguna forma, no te queda otra que escribirlo".

Ese monstruo pequeñín no ha crecido en tamaño, lo que me permite llevarlo a todas partes para que siga tomando nota de todo lo que ve; pero sí se ha vuelto con el tiempo algo más maduro y perspicaz, por lo que cada año pesa un poquito más que el anterior y se hace notar con más frecuencia. Es mi monstruo inseparable al que siempre le regalo una porción de mi vida, ya que él ha dedicado la mayor parte de la suya a mí.

Este año ha tenido muchos altibajos para mi monstruito y para mí. Nos hemos topado de bruces con monstruos más grandes y astutos, de esos que saltan a veces en tu camino. En algunos casos sólo lo hacen para asustarte, mientras que en otros consiguen hacerte caer. Mi monstruito y yo tuvimos un tropiezo a principios de año con un monstruo editorial que resultó tener una segunda cara oculta que no sospechábamos y que al fin se dejó ver; tropecé y (confieso) a punto estuve de dejar caer a mi pequeño monstruo  en las garras de una bestia cobarde y peligrosa que bordea siempre las lindes del camino y observa desde las sombras, esperando a que alguien se de por vencido y sucumba a su trampa de abandono y rendición. Pero, por suerte, mi pequeño bichejo no acabó en el cementerio de los sueños muertos; la verdad, yo nunca he estado hecha de esa madera.

Aunque no todo depende de mí, claro está; también tengo muy en cuenta a todas esas personas que son  unos verdaderos monstruos en el buen sentido. Estos monstruos gigantes, inmensos, que llevan años ahí a mi lado, hombro con hombro, o que se van incorporando poco a poco y que he tenido la suerte de conocer durante este 2013. Es una pasada convivir con ellos, aprender de ellos, sufrir, reír y disfrutar de la vida con ellos. Solo el hecho de tenerlos ahí me ayuda a caminar sin pausa, sorteando cada vez con más habilidad a esos otros monstruos disfrazados con máscaras de sonrisas pintadas. Sólo el hecho de tener cerca a esos gigantes consigue impulsarnos a mi pequeño monstruo y a mí hasta el infinito y más allá. Incluso sin que muchos de ellos mismos sospechen alcanzar tal estatura, incluso aunque ni siquiera piensen que este párrafo puede estar refiriéndose a ellos.

Gracias a todo eso, de una forma u otra, mi monstruito y yo construimos otra monstruosidad, nuestro pequeño Ontromus, que sigue creciendo y creciendo y que nadie sabe bien hasta dónde crecerá hasta que podamos determinar al fin el tamaño definitivo de la cuna que tendremos que hacerle. Y eso es genial: es fantástico ver cómo el trabajo da su fruto. Es como un gran escalón en el que apoyarte para seguir dando pasos hacia arriba. Es así como me siento: con el ánimo hacia arriba, cada vez más alto, y con mi monstruito sentado en mi hombro dándome ánimos. 

No sé... Soy consciente de que se trata de un proyecto modestito,  cuyo alcance irá en consecuencia, pero ha sido suficiente para darme alas. El hecho de que estemos sacando adelante algo surgido de la nada con nuestras propias manos me hace creer, cada vez con más firmeza, que mis metas están ahí al alcance de mi mano y que tan solo necesito seguir luchando cada vez un poquito más.

Porque en este final de 2013 yo también me siento como un monstruo; uno de esos imparables, optimistas, con ganas de zamparse el año que viene de un bocado. Y el siguiente, y el siguiente...

Y a todos vosotros, que hayáis llegado a parar a estas líneas por algún motivo (o por ninguno), también os deseo un 2014 monstruosamente espectacular. ¡A zamparse ese fin de año!

QKRX.

Sangrar

Escrito por las patitas de Cucaracha en su guarida viernes, diciembre 13, 2013

 A veces escribir no consiste en escribir. A veces, primero, escribir consiste en pensar.

Soy una persona que escribe pensando la mayor parte del tiempo. Me gusta escribir pensando antes de escribir escribiendo. Así es como se escribe planeando; cerrar bien todos los cabos sueltos, asentar la estructura y las bases, lo que será y lo que no podrá ser, y luego moldear el contenido tratando de dar el mejor uso a cada palabra, de impregnarlas del sentimiento y la forma que se destilaba en el instante en el que la historia se escribía en el pensamiento. No es algo sencillo, pero sí placentero y satisfactorio.

Pero hay momentos en los que, simplemente, no hay tiempo para pensar. Cuando el contenido supera a la necesidad de obtener una forma estable, cuando lo que impera es derramar ese torrente de pasiones sobre el vocabulario y la gramática, pugnando a arañazo limpio por salir de su cautiverio, no hay cabida para planteamientos lógicos; únicamente puedo entonces sangrar las palabras sin control ni medida, hurgar en la llaga y entregarle las riendas al flujo caótico, al contrario de lo que suele suceder. Son las ocasiones en las que escribo sangrando.

Evaluando fríamente mi trayectoria, me doy cuenta de que mis obras más conmovedoras, las que más se clavan y se aferran al recuerdo, son retazos rasgados e incoherentes de textos manchados de sangre.
Sé que probablemente nadie más llegue a leer esos textos, pues tampoco tengo un gran empeño en que así sea. Pero siempre será inevitable que en aquellos escritos que sí espero que lleguen a ser leídos —no hay que dejar de luchar por ello— quede un rastro tenue de sangre, tan diluido que cueste distinguir los puntos exactos en los que se vertieron las gotas.


Mientras esto sea así, por mucho que mute mi estilo o maduren mis ideas… mis escritos seguirán siendo míos. Completa e indudablemente míos.

Amores que matan (Ontromus)

Escrito por las patitas de Cucaracha en su guarida martes, noviembre 05, 2013


La ilusión de la primera publicación, ¿vale?

¡Muy buenas! Vengo con esta entradita porque me parece un crimen no comentar en este blog un tema que es tan importante para mí. ¿Qué fue de aquella novela corta que se suponía que iba a publicar vía Amazon? Pues, finalmente, todo salió perfectamente: el libro salió a la venta a primeros de octubre y ahora mismo ya se puede comprar tanto en formato físico como electrónico.

Y todo está yendo genial; no me puedo quejar en absoluto. Estoy vendiendo un buen puñado de ejemplares (casi todos en formato papel, ¡y eso que el ebook se vende a menos de 1€!), cuento con un grupo de personas que se están volcando en ayudarme (y que siempre tendrán mi corazoncito, ellos lo saben ^^), he podido colocar la novela en algunas librerías (mención especial a Sensei Comics, que me está prestando una ayuda que no había imaginado que obtendría), algunos blogs literarios han accedido muy amablemente a ayudarme con la promoción... 

¡Y hasta he podido organizar varios eventos! Hace poco estuve en el VIII Encuentro de Literatura Fantástica de Dos Hermanas vendiendo mis libros por allí (no como ponente, sólo vendiendo mis libros), y antes de que termine el año tengo pendientes dos presentaciones. 

La primera presentación será este mismo viernes 8 de noviembre en Sevilla (¡avisados quedáis, amigos sevillanos!). Aquí os dejo el cartel: será a las 19:00 en la librería Sensei Comics, que se encuentra en la calle Farmacéutico Murillo Herrera nº 8. Seguro que pasaremos un buen rato: prometo no ser plasta y no enrollarme como una persiana hablando. Además, a los asistentes se les servirán tapitas de jamón serrano cinco jotas.

Nota del autor: la última frase del párrafo anterior podría no ser verdad.


Además, en diciembre haré una segunda presentación en Aracena, mi pueblo. He barajado varios lugares y al final me he decantado por uno que me encanta. Ya daré más detalles cuando confirme fecha.

¿Qué más, qué mas? Bueno, tengo que mencionar también que hay un concurso activo para aquellos que quieran conseguir un ejemplar de Ontromus firmado y un marcapáginas del libro. Se trata de un sorteo organizado en la página de Facebook de la novela: lo único que hay que hacer es hacerte seguidor de la página y compartir en tu muro la imagen del concurso (aquí está la imagen original que hay que compartir). Os dejo la entrada del blog de Ontromus donde se explica todo mejor.

En fin: la novela ya cuenta con un pequeño apartado en este mismo blog donde pongo enlaces a todas sus páginas (sí: he hecho una web oficial, un blog, una página en Facebook y un perfin en Twitter. Información, lo que es información, la va a haber de todas las formas y colores xD). Además, también pongo la sinopsis y los datos más importantes del libro. 

¿Y qué más puedo decir? El apartado informativo ya está cubierto, creo. El apartado sentimental nunca deja de estarlo. Para mí, que tanto me gusta juguetear con las palabras y sacarles todo su jugo, resulta imposible encontrar una forma suficiente de expresar lo mucho que me gusta todo esto. Porque, simple y llanamente, me encanta: me encantó escribir la historia de Ontromus, vibrar y temblar con ella; me encantó ver los avances de la edición y darle mil vueltas para pulir todas sus imperfecciones; me encanta poder ver mi libro terminado y encuadernado, poder acariciar la portada, abrirla, bucear por sus páginas y explorar su contenido con otros ojos, con los ojos de un lector y no de un autor. Me encanta dedicarle tiempo a la promoción y ver cómo, poco a poco, va dando su fruto. Adoro organizar concursos, eventos y encontrar una respuesta positiva al otro lado. Y, muy muy importante, me chifla cuando alguien me sorprende contándome que se ha leído mi novela y me cuenta su experiencia con detalle, como contando un viaje, explicando lo que le ha gustado y lo que no. Encontrar un interés sincero acerca de Ontromus en otras personas es lo más gratificante del mundo.

Bueno, gente: me marcho ya. Tengo que preparar la presentación de este viernes. Tengo un presentimiento muy bueno y me siento como una vieja tortuga: avanzando muy lentamente, pero a buen paso y sin parar. ¿Os he dicho alguna vez que me encantan las tortugas?

Muchas gracias por leerme. 

¡Nos vemos!